La cadena Imedi TV, principal medio de oposición en Georgia cerrado tras las manifestaciones, volverá a transmitir antes de la elección presidencial anticipada del 5 de enero, anunció su director Bidzina Baratachvili.
«Continuamos inspeccionando los daños hechos a nuestro equipo y no se puede decir todavía cuando Imedi TV volverá a la antena», declaró Baratachvili.
La dirección de la cadena descubrió en la noche de jueves a viernes el estado en que las fuerzas especiales georgianas dejaron los locales de la cadena, cerrada el 7 noviembre en la noche.
La cadena había sido cerrada luego de la proclamación del estado de emergencia por el presidente Mijail Saakachvili, lo que provocó las críticas de los occidentales.
La fiscalía general pidió el miércoles la reapertura de Imedi TV, autorizada el jueves por el juez Guiorgui Chavliachvili.
El jefe de Estado georgiano había afectado recientemente su imagen de demócrata al ordenar disparar contra los manifestantes con balas de caucho y cerrar la cadena Imedi TV.
El gobierno georgiano había argumentado que la cobertura de Imedi de los disturbios del 7 de noviembre ayudaba a incitar al derrocamiento del gobierno.
Su cierre causó amplias críticas de la comunidad internacional, incluso de la OTAN, a la que Georgia espera ingresar.
El presidente de Georgia renunció para hacer campaña de cara a las elecciones presidenciales anticipadas y el Parlamento ratificó la fecha de la elección presidencial del 5 de enero anunciada por Saakachvili, por lo que puede hacer la campaña sin restricciones ligadas a su función.
El mandatario tomó por sorpresa a la oposición a inicios de noviembre al anunciar una presidencial anticipada desde enero, mientras la oposición manifestaba para obtener legislativas anticipadas.
Georgia celebrará un referéndum el 5 de enero, simultáneamente con la elección presidencial anticipada, sobre la adhesión del país a la Alianza Atlántica.
La oposición unificada, compuesta por una decena de partidos, nombró luego a su candidato único, Levan Gachechiladze, para enfrentar a Saakachvili.
Cuatro años después de la Revolución de la rosa, las promesas de reformas del mandatario georgiano decepcionaron a muchas personas.
Las recientes manifestaciones de la oposición no tienen precedentes en Georgia desde la revolución pacífica que sacó del poder al presidente Eduard Chevardnadze en noviembre de 2003.
La pregunta sobre la Alianza Atlántica en las elecciones parece destinada a desviar la atención de cuestiones domésticas hacia temas de política internacional, uno de los fuertes del presidente, afirmaron los analistas.
Georgia es parte de la iniciativa Alianza por la Paz, de la OTAN. En diciembre pasado empezó a discutir sus aspiraciones de integrar la mayor alianza militar del mundo.
El país anunció en septiembre que aumentaba su gasto militar en un tercio, hasta alcanzar el 25% del presupuesto, como parte de su apuesta por entrar en la OTAN, aprobada por el parlamento en marzo.
La decisión de Georgia disparó la tensión en la región, porque Moscú se opone a la expansión del bloque militar a las antiguas repúblicas de la URSS.