Viuda de británico reaparecido regresa



La ’viuda’ de John Darwin, el hombre que reapareció hace unos dí­as tras ser dado por muerto durante cinco años, será arrestada por la policí­a británica a su regreso de Panamá, mientras su esposo sigue detenido y sus hijos dicen que no quieren saber nada de ella.

La historia – que empezó el pasado fin de semana, cuando John Darwin, que se creí­a se habí­a ahogado en el mar del Norte en 2002, se presentó en un comisariato de policí­a de Londres, afirmando que sufrí­a de amnesia – habrí­a podido ser un bonito cuento de Navidad, con final feliz.

En vez de eso, la pareja – que según algunas versiones de prensa se habrí­a peleado en Panamá, por lo que el marido regresó a Gran Bretaña – podrí­a pasar años en prisión, por fraude, y deberá devolver el dinero que ’la viuda’ cobró por el seguro de vida de su esposo.

La policí­a «va a arrestar» a Anne Darwin tras su regreso a Gran Bretaña, por sospechas de fraude, indicó hoy un portavoz de la policí­a de Cleveland (noreste de Inglaterra), donde John Darwin, un ex guardia de prisión de de 57 años, sigue siendo interrogado.

Las ví­ctimas al parecer en esta historia son los dos hijos de la pareja, que están viviendo una pesadilla, después de la felicidad que tuvieron este fin de semana al abrazar a su padre, que habí­an creí­do muerto desde marzo de 2002.

Antes de dejar Panamá, Anne Darwin pidió perdón a sus hijos, a quienes nunca dijo que su padre estaba vivo.

«Â¿Cómo podrán perdonarme por lo que les he hecho?», admitió la mujer de 55 años, al tiempo que acusó a su esposo de ser el culpable de toda esta historia.

«No debí­ haber escuchado a John, pero él puede ser muy persuasivo. Claro que es mi culpa. Yo sé que actué mal», dijo Anne Darwin en entrevistas publicadas el viernes por los diarios Daily Mail y Daily Mirror.

«Les debí­ de haber contado a mis hijos, ellos me habrí­an hecho entrar en razón», dijo la mujer, que en un principio se declaró totalmente «sorprendida» y «feliz» por el regreso de su esposo «de entre los muertos».

«Pero no les conté, y una mentira llevó a otra», agregó Darwin, que trajaba como recepcionista en un gabinete de médicos, y que hace unos meses vendió las dos casas de la pareja en Gran Bretaña, por varios cientos de miles de dólares, y se compró un bonito apartamento en Panamá.

La «viuda» sólo reconoció que sabí­a que su esposo estaba vivo luego de que reporteros le mostraron una foto de ella, sonriendo junto con su esposo, que habí­a sido tomada en julio del año pasado en Panamá y que fue publicada el miércoles por un diario británico.

Allí­ fue que se quebró y con voz llorosa admitió la verdad y pidió perdón a los hijos.

Pero cuando se dieron cuenta de las mentiras de sus padres, revelada por los diarios británicos, los dos hijos, Mark Darwin, de 31 años, y Anthony, de 29, expresaron su cólera y su decepción, afirmando que no quieren tener ningún contacto con ellos, al menos por ahora.

Mientras, John Darwin, que partió en una canoa el 21 de marzo de 2002, y nunca más regresó, sigue afirmando que sufre de amnesia, han indicado los investigadores.

Los diarios británicos siguen con pasión esta historia, tratando de desvelar los interrogantes: ¿dónde estuvo John Darwin durante cinco años?, ¿desde cuando sabí­a «la viuda» que su esposo estaba vivo? y sobre todo, ¿por qué decidió Darwin acudir a una comisarí­a?.

Algunos diarios adelantan la hipótesis de que entre la pareja hubo pleitos y traiciones.

El Daily Telegraph cita por ejemplo a un amigo de la pareja, según el cual Anne Darwin tení­a una relación con otro hombre. Como todo el dinero y las propiedades estaban a nombre de su esposa, John Darwin decidió regresar a Gran Bretaña y entregarse a la policí­a, para arrastrar a su esposa con él.