Solana se reúne con negociador iraní­


Javier Solana (I), canciller europeo.

El Alto Representante de la Unión Europea para la Polí­tica Exterior, Javier Solana, se reunirá mañanacon el negociador iraní­ Said Jalili para verificar la voluntad de Teherán de suspender sus actividades nucleares sensibles, aunque Occidente parece convencido de la necesidad de nuevas sanciones.


Solana se reúne en forma regular con los iraní­es desde junio de 2006 en su afán de convencerlos de que acepten suspender el enriquecimiento de uranio, que se sospecha alimenta un programa secreto de fabricación de la bomba atómica, ofreciendo a cambio un amplio plan de cooperación económica y polí­tica.

El diplomático europeo tiene el apoyo del grupo de seis potencias (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania) que manejan la cuestión en el Consejo de Seguridad de la ONU.

«Lo que esperamos una vez más es lograr crear un marco apropiado para comenzar la negociación formal» sobre la oferta de cooperación, subrayó la portavoz de Solana, Cristina Gallach, en referencia al encuentro que se celebrará en Londres.

Pero «marco apropiado» significa respeto de la condición de suspender las actividades de enriquecimiento, algo que los iraní­es se han negado a hacer.

El martes pasado, el portavoz del gobierno iraní­, Gholam Hossein Elbam, reiteró que «la suspensión pertenece al pasado y no está en el orden del dí­a» de la reunión, a la que Jalili llevará «nuevas ideas e iniciativas».

Para Occidente, la idea principal de los iraní­es hasta el momento ha sido la de crear distracciones, por ejemplo retrasando las reuniones con Solana, y aprovechar divergencias entre los Seis, teniendo en cuenta la hostilidad de rusos y chinos a las nuevas sanciones que reclaman desde hace meses los norteamericanos.

El pasado 28 de septiembre, los Seis habí­an llegado a un compromiso para esperar hasta fines de noviembre antes de proponer sanciones reforzadas contra Teherán en la ONU.

Para tomar esa decisión, decidieron tener en cuenta dos evaluaciones: la de Javier Solana y la del director de la Agencia Internacional para la Energí­a Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, sobre la cooperación de Irán.

ElBaradei indicó el jueves pasado que no podí­a confirmar el carácter «pací­fico» del program nuclear iraní­, pese a progresos en la cooperación con los iraní­es.

Esta conclusión suscitó divisiones en la AIEA, ya que paí­ses como Rusia y China subrayaron los progresos de Irán, mientras que otros como Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia deploraron la insuficiente cooperación.

Por ello, las discusiones entre las seis potencias sobre una tercer serie de sanciones de la ONU se anuncian difí­ciles, lo que ha llevado a norteamericanos, franceses y británicos a manifestarse a favor de medidas por separado.