Catedral reabre puertas con operativo de seguridad



La catedral de la Ciudad de México que permaneció cerrada prácticamente una semana tras la violenta irrupción de militantes de izquierda, celebró ayer su homilí­a en medio de un operativo de seguridad para evitar nuevos incidentes.

Al mediodí­a de ayer los creyentes católicos acudieron al recinto religioso, que reanudó sus actividades eclesiásticas de manera normal, si bien ante la presencia de una treintena de policí­as, algunos de civil, que revisaban a los visitantes a la entrada.

«Los resultados han sido hasta ahora un saldo blanco», dijo a la prensa José Luis Mendoza, director de asuntos jurí­dicos de la policí­a de la Ciudad de México al término de la misa dominical.

El domingo 18, cuando la homilí­a coincidió con un mitin en el Zócalo (plaza central) del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, militantes izquierdistas irrumpieron en la catedral luego de que un prolongado toque de campanas interrumpiera uno de los discursos de la manifestaicón polí­tica.

Con el argumento de que no se contaba con garantí­as de seguridad para los visitantes del templo, el clero católico mexicano decidió cerrar las puertas de la catedral, algo que no se veí­a desde 1926, cuando empezó un cruento enfrentamiento entre el Estado y la iglesia, denominado «guerra cristera».

Tras una reunión con autoridades de la alcadí­a, gobernada por el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), el sábado se reabrieron las puertas de catedral y se dio por terminada la disputa con la izquierda.

Sin embargo, este domingo la arquidiócesis primada de México señaló que el incidente del pasado domingo «pone al desnudo la situación polí­tica que vive nuestro paí­s desde (las elecciones de) 2006 (…) la división provocada por los resultados electorales ha ido enfrentando a distintos sectores».

El semanario Desde la fe, órgano oficial de la iglesia católica mexicana, se refirió también a los distintas acciones que se han emprendido en el último año tras la crisis post electoral de 2006, como la reforma a las leyes electorales y el cambio de autoridades encargadas de organizar los comicios.

«En el fondo de todo hay un rencor que no atina a quien dirigirse, pero que finalmente ha llegado al punto más grave: irrumpir de manera amenazante y violenta en una celebración religiosa», añadió Desde la fe.

López Obrador, quien no ha reconocido el triunfo electoral del conservador Felipe Calderón en las elecciones presidenciales de julio de 2006, criticó la irrupción del pasado domingo, si bien aseguró que todo fue resultado de una estrategia de la «mafia polí­tica» que, en su opinión, gobierna México.

Como parte del dispositivo de seguridad para la catedral, a partir de este lunes se instalarán 30 videocámaras en lugares estratégicos del recinto y estarán enlazadas en circuito cerrado con la policí­a de la capital.