Similitudes entre cohesión social y sociedad armoniosa


Un niño chileno juega en la fuente de la Plaza de Armas. Los estudios de los últimos tiempos de Chile muestran una mejor distribución de la riqueza en ese paí­s.

El concepto de «cohesión social», adoptado en Chile por la reciente Cumbre Iberoamericana, y el de «sociedad armoniosa», aplicado desde hace años en China, tienen una amplia coincidencia, esencialmente en lo relativo a alcanzar sociedades más justas.


En América Latina, la región con más desigualdades del mundo, el concepto de cohesión social se ha puesto de moda, tras ser transferido desde la Unión Europea, donde se implementó al incorporarse los nuevos miembros de Europa del Este, ante la necesidad de equiparar sus niveles de desarrollo económico y social.

En China, una sociedad con una historia de más de 5 mil años, la armoní­a en la sociedad proviene de las teorí­as del filósofo Confucio, que vivió hace más de 2 mil 550 años, y que buscaba la defensa del gobierno moral y benevolente, enfatizando la virtud y las buenas relaciones interpersonales para lograr la «armoní­a social», y ahora se aplica para construir una «sociedad armoniosa».

En los últimos años, la región latinoamericana ha tenido un crecimiento económico sin precedentes, por encima del 4 por ciento, pero las demandas sociales no han sido satisfechas, mientras en China, que en las últimas tres décadas registra un espectacular desarrollo de su economí­a, tampoco el desarrollo social ha estado al mismo nivel.

En 2006, con una población de más de 556 millones, en América Latina la pobreza alcanza el 13, 4 por ciento, mientras que China con 1.300 millones registra el 2,3 por ciento.

En ambos conceptos se incluyen altos niveles de inclusión, justicia, protección y asistencia social, así­ como el fortalecimiento de la solidaridad y el sentido de identidad, como objetivos a lograr en un mundo globalizado.

Tras el fracaso del neoliberalismo, que trajo crecimiento económico para algunos paí­ses latinoamericanos, pero paradójicamente elevó el número de pobres a 194 millones, cifra superior a la de 1980, la Cumbre Iberoamericana ratificó que lograr la cohesión social se necesita reforzar el papel estratégico del Estado y que, en la globalización, no debe debilitarse.

Pero el Estado no puede superar solo los grandes problemas de exclusión económica y social, para lo cual se hace necesario un «pacto social» entre el gobierno y los diferentes sectores de la sociedad civil, como los empresarios, sindicales, organizaciones no gubernamentales y religiosas, así­ como universidades.

En China, desde el 2002, el presidente Hu Jintao propuso crear una»sociedad armoniosa», como «una tarea estratégica para promover el socialismo, la democracia y el imperio de la ley».

Es la principal misión a largo plazo del paí­s asiático, que refleja las demandas internas por hacer un paí­s socialista, próspero, democrático, civilizado, pací­fico, armonioso y que represente la voluntad del Partido Comunista (PCCh) y el pueblo.

En el reciente XVII Congreso del PCCh se reiteró la sociedad armoniosa es una precondición para que la economí­a china mantenga su rápido crecimiento y desarrollo, y es más importante que una sociedad solamente estable.

China, donde han florecido algunas desigualdades sociales después de las reformas económicas y la apertura al exterior desde 1978, trabaja para crear condiciones para cada ciudadano reciba acorde con su aporte a la sociedad y el Estado refuerza sus polí­ticas para elevar el nivel de vida de los campesinos y otras familias de bajos ingresos.

COHESIí“N FACILITADA

En América Latina existen grandes diferencias en los niveles de bienestar entre naciones, entre regiones dentro de cada paí­s y entre diferentes segmentos de su población, las cuales se arrastran por siglos.

Todos los estudios indican que la distribución del ingreso regional sigue siendo regresiva, aunque haya habido ciertas mejoras en losúltimos tiempos, como las de Chile, que redujo la pobreza en tres años del 18,7 por ciento al 13,7 por ciento de su población.

Si se mantiene el ritmo de crecimiento de los paí­ses latinoamericanos, esto facilitará la construcción de sociedades más inclusivas, debido a la existencia de recursos complementarios que podrí­an invertirse a la inversión social.

Además, el reforzamiento de la protección social y la elevación de la calidad de la educación posibilitan a que la economí­a pueda aprovechar la inyección de personal calificado que antes estaba excluido o postergado, como el caso de las mujeres y las minorí­as étnicas.

Un pacto de cohesión social tendrí­a la ventaja de que ninguno de los actores de la sociales, y se ha convertido en un imperativo sociopolí­tico y económico para los gobiernos de la región.

Pero en América Latina hay dos visiones diferentes sobre la cohesión social, aunque ambas apuntan a conseguir sociedades más inclusivas Una visión la caracteriza Chile, con un sistema económico de tipo neoliberal, cuyo gobierno promueve un pacto social para reducir las grandes desigualdades de su sociedad, una de las mayores del mundo. La otra la preside Venezuela, compartida por Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, que plantea realizar profundas transformaciones y establecimientos de sistemas polí­tico-económicos con verdadera justicia social.

CHINA ES ARMONIOSA Y ESTABLE

«China es armoniosa y estable, pero está viviendo cambios profundos en su estructura social y económica con muchos factores desestabilizadores», han advertido las autoridades.

El PCCh y el gobierno buscan soluciones a los problemas y dificultades de los trabajadores desempleados, los campesinos que perdieron sus tierras, los emigrantes que vienen de las zonas rurales a buscar trabajo en las zonas urbanas y los pobres en las zonas urbanas y rurales.

El tema de la construcción de una sociedad armoniosa ha estado en la agenda de todas las más importantes reuniones partidistas, gubernamentales y parlamentarias desde el 2004.

En octubre del 2006, una resolución del PCCh, denominada «Importantes Asuntos Relacionados con la Construcción de la Sociedad Socialista Armoniosa», recogí­a esencialmente los principios postulados expresados en los discursos del presidente Hu sobre esta materia.

En el documento se establecí­an las directrices básicas y los principios por los que el Partido y toda la población deben trabajar con llegar a esa sociedad socialista armoniosa, que incluyen «las bases ideológicas y éticas para la armoní­a social».

Se recalcaba la idea que la sociedad socialista armoniosa ha de ser construida y compartida por todo el pueblo por «el camino del socialismo con caracterí­sticas chinas», insistiendo en que la «armoní­a social es la naturaleza intrí­nseca del socialismo chino y una importante garantí­a para la prosperidad del paí­s, el rejuvenecimiento de la nación y la felicidad del pueblo».

En el último congreso del XVII, celebrado el pasado mes, se ratificaron las principales ideas de los lí­deres chinos sobre la construcción de la sociedad socialista armoniosa para el año 2020.

Entre esas metas están mejorar el sistema democrático y legal socialista; llevar a cabo el principio fundamental del imperio de la ley en el ejercicio de la administración; garantizar el respeto de los derechos e intereses del pueblo; reducir la brecha entre el desarrollo urbano y el rural y entre diferentes regiones; estimular la creación de un patrón razonable y ordenado de distribución de la riqueza, y aumentar los ingresos de las familias y permitir al pueblo una vida mas acomodada.

Por todo lo anterior, los conceptos de «cohesión social» y «sociedad armoniosa» tienen una amplia gama de coincidencias, que nacen de las necesidades particulares de América y de China y de las aspiraciones de sus gobernantes de acabar con la pobreza y alcanzar sociedades más justas.