Brasil, en gran actuación, derrotó 3-0 (25-14, 25-21 y 25-19) a Bulgaria hoy en la ciudad de Toyama, en la segunda jornada de la segunda ronda (Grupo B) de la Copa del Mundo de voleibol masculino que se disputa en Japón, y se acerca a los JO de Pekín 2008.
Con este triunfo, los dirigidos por Bernardinho Rezende siguen segundos de la tabla de clasificación de la competición, con 4 victorias y una derrota, 12 sets a favor y 3 en contra.
Los búlgaros, que habían comenzado siendo la gran sensación del torneo, junto a Puerto Rico, perdieron de manera inesperada la víspera ante Estados Unidos en «tie-brak» (3-2), y ahora acumulan dos derrotas en lo que va de la prueba.
«Bulgaria, después del partido de ayer, tal vez no tenía tanta energía y eso nos ayudó. Hemos sido capaces de controlar mejor el partido. Todavía tenemos presión por delante, pero si jugamos con la actitud de hoy, luchando por cada balón, nos puede ir bien. Ahora tenemos que pensar en nuestro próximo partido contra Australia. Es un equipo muy alto y siempre tenemos problemas contra equipos de gran altura», advirtió Bernardinho.
El primer set fue un monólogo de los hombres de Rezende, con el capitán Giba y Gustavo implacables en los remates. Precisamente, Giba, de 30 años, jugador del Iskra Odsintovo ruso (de los suburbios de Moscú), fue el segundo mayor anotador del encuentro con 14 puntos, al igual que su compañero de equipo, y con 2 menos que el búlgaro Vladimir Nikolov (16).
«Hemos jugado muy bien tácticamente. Controlamos su ataque y evitamos que tuvieran un gran desempeño. Todavía hay seis partidos por delante, por lo que no podemos relajarnos y disfrutar de la victoria», dijo Gilberto Godoy Filho, ’Giba’.
Los búlgaros intentaron una reacción en la segunda manga, haciendo pesar su mayor estatura, con jugadores como Evgeni Ivanov (2,10m), el capitán Plamen Konstantinov (2,02) y Matey Kaziyski (2,02m). Se acercaron en el marcador, pero los ’verdeamarelos’ demostraron porqué son los mejores del mundo actualmente, e impusieron su mayor clase.
El tercer set, del encuentro que en total duró 70 minutos, comenzó con un nivel muy alto, con una gran actuación de ambas defensas, que salvaron balones increíbles y facilitaron el armado del contragolpe de sus delanteros. El primer tercio finalizó 8-6 a favor de los ganadores, el segundo 16-14, pero hacia el final, Giba y sus compañeros siguieron de largo (25-19).
Brasil viaja a Okayama para enfrentar en el Momotaro Arena a Australia, el sábado, mientras que los búlgaros jugarán con la frágil Corea del Sur, el mismo día en el mismo escenario.