Sobrevive a voto


Ian Blair, jefe de la Scotland Yard, declaró hoy en el caso de la muerte del brasileño De Menezes.

El jefe de Scotland Yard, Ian Blair, sobrevivió hoy a un importante voto del organismo que supervisa las actividades de la Policí­a tras haber examinado el caso del brasileño Jean Charles de Menezes, abatido a tiros en julio de 2005 en un metro de Londres.


Una mayorí­a de los 23 miembros de la Autoridad de la Policí­a Metropolitana dio su confianza al máximo jefe policial del Reino Unido, tras un agrio debate por los errores cometidos por Scotland Yard en el operativo en que murió el electricista brasileño, el 22 de julio de 2005.

La reunión extraordinaria, considerada la más importante desde la creación de este organismo, en el año 2000, fue convocada a raí­z de una sentencia que condenaba a Scotland Yard por «violar las normas de salud y de seguridad pública» en la operación policial en la que perdió la vida De Menezes al ser confundido con un terrorista.

Blair, sometido a una fuerte presión para que renunciara, principalmente tras esa sentencia condenatoria pronunciada el 1 de noviembre, se congratuló por la moción de confianza, la única buena noticia que ha recibido en los últimos meses.

El apoyo de la Autoridad de la Policí­a garantiza que Ian Blair, que ha desafiado los insistentes llamados a su renuncia, pueda seguir en su cargo, al menos a corto plazo.

Tras un intenso debate público de cuatro horas de duración, en el que los miembros de la Comisión se enfrentaron con argumentos a favor y en contra de la continuación de Blair en su puesto, los miembros de la Autoridad de la Policí­a Metropolitana procedieron a un voto a puerta cerrada.

De los 15 miembros que participaron en el voto de la moción de confianza, siete votaron en contra y uno se abstuvo.

El jefe de Scotland Yard, que se mantuvo silencioso durante el debate, reconoció que no «habí­a sido una experiencia fácil».

Aseguró que él era «un hombre de honor» y que «habrí­a dimitido» de su cargo si lo considerase necesario, y reiteró que la muerte de De Menezes, ocurrida al dí­a siguiente de los atentados fallidos de Londres, y dos semanas después de los ataques sangrientos del 7 de julio de 2005, habí­a sido una «tragedia».

El jefe policial ha estado en el banquillo tras la sentencia condenatoria pronunciada por el tribunal criminal londinense y una moción de desconfianza votada hace dos semanas por la Asamblea de Londres.

Además, un reciente informe de la comisión independiente que investiga las quejas contra la Policí­a lo acusó de haber tratado de bloquear una investigación sobre las circunstancias de la muerte de De Menezes en el metro londinense de Stockwell.

El jefe de la policí­a cuenta con el decidido apoyo del primer ministro Gordon Brown, de la ministra del Interior, Jacqui Smith, y del alcalde de Londres, Ken Livingstone, que estiman que hace un buen trabajo protegiendo a los londinenses de ataques terroristas.

Pero ese apoyo habrí­a sido más difí­cil con un voto de desconfianza de la Autoridad de la Policí­a.

Sin embargo, los lí­deres polí­ticos de la oposición, varios diarios y la familia de De Menezes estiman que Ian Blair no debe permanecer en su cargo, sino que ha de asumir la responsabilidad por los errores cometidos en el operativo en el cual murió por error un hombre inocente.