Sin titulares la selección de Brasil entrenó ayer en Sao Paulo con concentración total de cara al duro juego que tendrá hoy contra Uruguay por eliminatorias sudamericanas, con Dunga confiado pero con parte de la hinchada disconforme con la labor de su plantel.
En la cancha del Pao de Aí§ucar Esporte Clube en el residencial barrio paulista de Morumbí (sur), la ’Seleí§ao’ fue recibida por decenas de hinchas que querían ver a sus ídolos, pero que acabaron gritando y protestando contra Dunga y varios futbolistas al ser impedidos de entrar al escenario.
Desde ventanas y azoteas de edificaciones linderas, desde la vereda o un tejado que daba al campo, muchos hinchas paulistas criticaron a Dunga gritando ’pipoqueros’ (vendedores de palomitas de maíz, forma despectiva de llamar a jugadores que no rinden en momentos claves).
Brasil recibe a Uruguay por la cuarta fecha de las eliminatorias al Mundial-2010 en el estadio Morumbí tras empatar 1-1 con Perú y con críticas por no rendir y quedar tercero con cinco puntos, detrás de Argentina (9) y Paraguay. Los ’charrúas’ están quintos (4) tras empatar 2-2 en casa con Chile.
Un pequeño ’picado’ de mediocampo, definiciones ante el arco, centros desde las bandas y remates con balón quieto fueron algunos de los ejercicios realizados por los ’canarinhos’. Los titulares fueron ’preservados’ con ejercicios físicos para recuperación, entre ellos los astros Kaká y Robinho.
En rueda de prensa Dunga reiteró que no puede adoptar un único plan táctico para las eliminatorias y que lo importante es clasificar al Mundial: «lo que importa ahora es la clasificación a la Copa», dijo tras recordar que Brasil fue primero en las eliminatorias pasadas pero fracasó en Alemania-2006.
Además, Dunga garantizó que ya tenía equipo definido –sería el mismo que jugó en Lima–, aunque no dijo quien ocupará la plaza del capitán, el defensa Lucio, ausente por doble amonestación.
«Ya tengo en mi cabeza quien jugará en su lugar. No hay problemas», dijo, si bien se espera que sea Alex (Chelsea inglés).
Un obstáculo que debe enfrentar Dunga son las críticas de los hinchas paulistas, principalmente del campeón brasileño Sao Paulo. No citar al golero artillero Rogerio Ceni propició muchos ataques al titular Julio César, ex Flamengo de Rio de Janeiro.
Dunga declaró que espera apoyo incondicional paulista en Morumbí: «esta es la selección brasileña y es preciso apoyarla». El propio Ceni salió en defensa de Julio César y pidió respaldo.
Pese a las críticas el ómnibus de los auriverdes salió bajo aplausos de algunos jóvenes hinchas.
En noviembre de 2000 en las eliminatorias al Mundial-2002 Brasil salió del campo abucheado y bajo una lluvia de banderas lanzadas por los hinchas ofuscados por un magro 1-0 ante Colombia.