El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, se comprometió hoy a congelar o desmantelar colonias en Cisjordania, antes de entrevistarse con el presidente palestino Mahmud Abas para preparar una reunión en Estados Unidos, y el gobierno israelí aprobó la liberación unos 450 presos palestinos
«Nosotros nos hemos comprometido en la Hoja de Ruta a no construir nuevos asentamientos en Cisjordania y no construiremos ninguno», dijo Olmert durante una reunión del gabinete, según un alto funcionario israelí.
«Nosotros nos hemos comprometido a desmantelar las colonias ilegales y así lo haremos. No nos desviaremos de nuestros principios», agregó.
Después de la adopción en 2003 de la Hoja de Ruta –un plan internacional de paz que nunca fue aplicado–, los sucesivos gobiernos israelíes se comprometieron en varias oportunidades a desmantelar las colonias no autorizadas y a no crear nuevos asentamientos, pero jamás cumplieron esos qnuncios.
En una medida presentada por Israel como un gesto de buena voluntad hacia Abas, el gobierno israelí aprobó el lunes la liberación de más de 450 prisioneros palestinos, sobre un total de 11.000 que se encuentran en sus cárceles.
«El gobierno aprobó la propuesta del primer ministro Ehud Olmert de liberar hasta 500 prisioneros palestinos como un gesto de buena voluntad hacia (el presidente palestino Mahmud) Abas antes de la reunión» de Annapolis (Maryland, Estados Unidos), indicó un alto funcionario israelí que solicitó el anonimato.
«Durante la reunión con Olmert, tengo intenciones de continuar las discusiones relativas a los preparativos para Annapolis. Nosotros queremos obtener progresos satisfactorios para que se pueda ir a Annapolis con una base sólida», declaró por su parte Abas a la prensa en Ramala.
El presidente de la Autoridad Palestina declaró que «todavía no recibió» la invitación para asistir a la reunión de Annapolis, que supuestamente debería tener lugar a fines de noviembre, pero cuya fecha aún no ha sido anunciada oficialmente por Estados Unidos.
Cuando faltan sólo unos días para el encuentro de Annapolis (Maryland), los israelíes y los palestinos tienen posiciones totalmente antagónicas en lo que respecta a las cuestiones clave que permitirían una eventual solución al conflicto.
El presidente Abas reclama que «la colonización cese en 100%», demanda la «reapertura de las oficinas palestinas en Jerusalén» y el «regreso de las fuerzas israelíes a sus posiciones anteriores al 28 de setiembre de 2000», cuando comenzó la segunda Intifada, declaró a la AFP el negociador palestino Saeb Erakat.
Los palestinos quieren que esa reunión abra el camino a la creación del Estado con el que sueñan, pero Olmert se ha mostrado menos entusiasta.
«Yo aconsejo no exagerar la importancia (de la reunión) ni crear demasiadas expectativas. Tampoco quisiera subestimar su importancia», declaró.
«Hay desacuerdos y nosotros no tratamos de ocultarlos, pero debemos llegar a un acuerdo» insistió.
Hace varias semanas que los negociadores israelíes y palestinos tratan infructuosamente de elaborar un documento común que trate cuestiones tan delicadas como las fronteras del futuro Estado palestino, la colonización, el futuro de Jerusalén y de los refugiados palestinos.
Abas y Olmert, según la radio pública, podrían examinar el lunes una fórmula de compromiso sugerida por Estados Unidos.