Un nuevo planeta alienta a los astrónomos


La existencia de vida extraterrestre está en las fantasí­as humanas desde tiempos inmemoriales, pero es una meta real para la grey cientí­fica, cuya exploración del universo en pos de planetas habitables fue recompensada esta semana con un hallazgo alentador.


El descubrimiento de un nuevo planeta orbitando una estrella más allá del sistema solar aumentó las esperanzas de los astrónomos estadounidenses de encontrar vida en otras partes del universo.

«La relevancia es maravillosa. Sabemos ahora que nuestro sol y su familia de planetas no es algo inusual», se congratuló el martes ante la prensa Geoff Marcy, un astrónomo de la Universidad de California en Berkeley.

El descubrimiento fue realizado por un grupo de cientí­ficos del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California (oeste), dirigido por la astrónoma Debra Fischer, de la Universidad San Francisco, y será publicado próximamente en el Astronomy Journal.

La meticulosa observación de casi 2.000 estrellas y más de 320 mediciones de velocidad dieron buen rédito y los investigadores pudieron identificar a un quinto planeta circunvolando 55 Cancri, una estrella ubicada a 41 años luz de la Tierra, en la constelación de Cáncer.

Esto «muestra que nuestra Ví­a Láctea contiene miles de millones de sistemas planetarios (…) Sospechamos fuertemente que algunos de esos sistemas planetarios esconden planetas como la Tierra», explicó el investigador en rueda de prensa.

El nuevo planeta pesa 45 veces la masa de la Tierra y se cree que es similar a Saturno, en su composición y apariencia. Además su órbita circular indica que tiene condiciones estables en su superficie, explicó Fischer.

«Al igual que la mayorí­a de los planetas del sistema Solar, la mayorí­a de los de 55 Cancri tienen órbita circular», precisó.

De los cinco planetas de 55 Cancri, el recién descubierto está en cuarto lugar y completa una órbita cada 260 dí­as. La distancia que lo separa de la estrella es un poco menor a la que hay entre la Tierra y el Sol y por lo tanto se ubica en «zona habitable», una franja donde las temperaturas permitirí­an al agua formarse en piscinas en superficies sólidas.

«Descubrir estos cinco planetas nos tomó 18 años de observación continuada», puntualizó Marcy. «Pero esto es sólo un pequeño paso. Planetas similares a la Tierra son nuestra próxima parada», añadió.

La noticia fue también motivo de alegrí­a para los investigadores de la Nasa, quienes coinciden en que se trata de una nueva señal de que el sistema solar no es único en el universo.

«Estos trabajos marcan una fascinante etapa más en la búsqueda de mundos como el nuestro», se entusiasmó Michael Briley, astrónomo de la Fundación Cientí­fica Nacional de Estados Unidos, que cofinanció las investigaciones con la Nasa.

«Descubrir un planeta en una zona habitable de un sistema solar completo constituye un éxito increí­ble y un legado de tantos años dedicados por estos investigadores», puntualizó.

Para que un planeta sea habitable, al menos en función de los parámetros utilizados como referencia en la Tierra, debe reunir condiciones muy especí­ficas.

Una de las más determinantes es la presencia de agua en estado lí­quido. Su masa debe ser ligera y, tercer factor decisivo para que sea habitable, debe ubicarse con respecto a la estrella alrededor de la que orbita a una distancia tal que el agua no se evapore.