Comienza juicio


Foto de archivo de 1991 en donde se observa a Vojislav Seselj (C) en plena acción. (AFP / La Hora)

El ultranacionalista serbio Vojislav Seselj, acusado de «legar al mundo el término ’limpieza étnica’» apareció sonriente hoy en la apertura de su juicio en el Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia por crí­menes de guerra y contra la humanidad.


Seselj, de 53 años, que sigue dirigiendo desde su prisión de La Haya la principal formación del parlamento de Belgrado, el Partido Radical Serbio (SRS, ultranacionalista), se presentó confiado y relajado ante los jueces.

Sentado en el banquillo de los abogados, dado que se defiende a sí­ mismo, tomó notas, saludó a miembros del público e incluso se rió cuando una vieja grabación en ví­deo lo mostró ante una muchedumbre gritando: «Â¡Serbia! ¡Serbia!».

Durante su declaración liminar, la fiscal Christina Dahl denunció su «nacionalismo beligerante y belicoso» que «instó incesantemente a la liberación de lo que dijo eran tierras serbias, desafortunadamente para toda la gente que viví­a allí­».

«Al final, Seselj no creó una Gran Serbia, logró crear una Serbia más pequeña y legar al mundo el término ’limpieza étnica’», dijo.

«Abogaba por la violencia contra los no serbios (…) reclutó su propio ejército de voluntarios (…) su retórica fanática y extremista atraí­a a muchos hombres jóvenes (…) a los que adoctrinó con sus ideas diabólicas» para enviarlos a «cometer actos innombrables».

Lo que sucedió «en la Alemania nazi, en Camboya, en la ex Yugoslavia, en Ruanda (…) no son acciones irresponsables de algunos psicópatas», sino el resultado de la acción de «dirigentes polí­ticos y militares», agregó Dahl.

Luego expuso los ví­nculos entre el ejército yugoslavo y el partido de Seselj, y aseguró que demostrará que la responsabilidad del acusado iba más allá de su discurso.

Este es el único juicio en el que el TPI examina el papel de Serbia en los conflictos de la ex Yugoslavia, si se excluye el proceso abortado contra el difunto presidente Slobodan Milosevic. El acusado falleció en marzo de 2006 poco antes de su conclusión.

«Soy juzgado por unos crí­menes de guerra atroces que (supuestamente) habrí­a cometido con un discurso cargado de odio, cuando (en realidad) predicaba la ideologí­a nacionalista de la que estoy orgulloso», explicó el acusado durante la preparación del juicio. «No tengo ninguna otra implicación en estos crí­menes, exceptuando lo que he dicho y escrito».

El ex jefe de los «Seseljevci» («hombres de Seselj» en serbio), que se declara no culpable, tendrá el jueves su primer turno de palabra.

El hombre al que la acusación calificó de «propagandista jefe de la gran Serbia» responde a tres cargos de crí­menes de la humanidad y seis de crí­menes de guerra, entre ellos persecuciones, deportaciones, asesinatos y torturas cometidos entre 1991 y 1993.

Está acusado de haber organizado una «empresa criminal conjunta» con, principalmente, Milosevic. Su objetivo era la «purificación étnica» de regiones de Bosnia, Croacia y Serbia para establecer un Estado dominado por los serbios, expulsando por la fuerza a la población musulmana y croata, según la acusación.

Este es el segundo juicio contra Seselj, que hizo una huelga de hambre al principio del primero en 2006 para obtener el derecho a autodefenderse, tras lo cual obtuvo la anulación de los procedimientos.