Una fiesta electoral marcada por el abstencionismo


Sótano desierto. El parqueo subterráneo de la Plaza de la Constitución al mediodí­a de ayer no tenia un solo votante.

La segunda vuelta electoral realizada ayer en todo el paí­s mediante la cual se eligió al próximo presidente y vicepresidente para el perí­odo gubernamental 2008-2011 se realizó con tranquilidad, salvo algunos inconvenientes en los cuales se registraron problemas que fueron solventados sin mayores contratiempos.


Uno de los datos curiosos que se pudo observar en el interior del Centro Universitario Metropolitano (CUM) ubicado en la zona 11 capitalina fue que en la mesa 1602 en la cual emitió su voto el candidato presidencial del Partido Patriota (PP) Otto Pérez Molina, no contaba con el atril correspondiente para realizar el sufragio.

El personal de avanzada del general Pérez Molina se percató de ello y lo consultó con los encargados de ese centro de votación, que le encontró solución al trasladar el que habí­a sido colocado en la mesa 1602.

Repiten elecciones

En los dos municipios del paí­s en que se repitió elección de alcalde y corporación municipal no se reportaron disturbios y en el primero de los casos en Tucurú, Alta Verapaz fue reelecto el alcalde Julián Fernando Lemus Riveiro, quien hace cuatro años obtuvo la alcaldí­a por la Gran Alianza Nacional (Gana) y ahora fue apoyado por la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

En el caso de San Marcos, La Laguna, Sololá igual que en Tucurú fueron anuladas las elecciones municipales del 9 de septiembre y realizadas ayer. En la primera ocasión resultó reelecto por tercera ocasión el alcalde de la UNE Salvador Sancoy Martí­n, lo cual causó malestar entre los habitantes que reaccionaron violentamente destruyendo algunas urnas.

Por esta razón las autoridades del TSE decidieron repetir ayer la elección para autoridades locales resultando triunfador el candidato del partido Unionista, Lucas Puzal Saguí­n, que superó al actual jefe edil por 565 votos contra 442.

En otros municipios como Chinautla, Guatemala, y Palí­n, Escuintla cuyos habitantes no estaban de acuerdo con la reelección de los alcaldes Arnoldo Medrano y José López respectivamente, ambos de la UNE el proceso electoral transcurrió con total tranquilidad, aunque con mayor presencia de agentes de la Policí­a Nacional Civil (PNC) y elementos del Ejército que resguardaron los centros de votación.

Se violó la ley

Pese a la prohibición de venta de licores a través de la ley seca que se puso en vigencia desde las doce horas del sábado anterior hasta las seis de este dí­a, se pudo observar en algunos lugares que fueron distribuidas anómalamente bebidas embriagantes sin que las autoridades respectivas procedieran a capturar a los responsables.

Como sucede en cada proceso electoral, se prohí­be la venta de licores para evitar que se registren incidentes por estas causas en los centros de votación, pero se estableció que algunos negocios la incumplieron y al momento se desconoce si las autoridades han emitido las sanciones respectivas.

Ex candidatos

En el centro de cómputo del Tribunal Supremo Electoral se observó la presencia de diversas personalidades como el Procurador de los Derechos Humanos Sergio Morales que en declaraciones a la prensa dijo haber recibido una serie de denuncias de anomalí­as registradas en centros de votación, por lo que expresó: «las analizaremos y de considerarlo necesario serán trasladadas al Ministerio Público».

Entre los ex candidatos que participaron en la primera vuelta electoral y quedaron fuera también se pudo observar a la doctora Rigoberta Menchú de Encuentro por Guatemala-Winaq y Eduardo Suger Cofiño, de Centro de Acción Social (Casa) que lanzaron duras crí­ticas en contra de los candidatos que ayer se disputaron la Presidencia de la República.

El último voto

Durante un sondeo realizado por Diario La Hora la tarde de ayer se estableció poca asistencia de votantes a los centros instalados en distintas zonas capitalinas, faltando un minuto para las seis de la tarde cuando estaban por cerrar el ubicado en el Instituto para Señoritas Belén, ubicado en 13 calle y 10ª. avenida de la zona 1, acudió la señora Miriam Verónica Mus López.

Bajo el fuerte frí­o, con un niño en brazos, la señora Mus López indicó que durante el dí­a debió cumplir con una serie de compromisos laborales y familiares, pero que decidió al final de la tarde acudir a emitir su voto a la mesa 57, por considerar que es un deber cí­vico de cada ciudadano.

Segundo lugar no es para PP

Un dí­a después del desarrollo del segundo proceso electoral para la elección presidencial en Guatemala, los resultados no se hicieron esperar. Sólo tres horas después del cierre oficial de las urnas, más del 80% de las urnas habí­an sido escrutadas dando como resultado oficializado la victoria de un candidato.

Los informes preliminares del proceso presentaban un primero y un segundo lugar con relación a los candidatos a la Presidencia de la República: Otto Pérez Molina y Ricardo Castillos Sinibaldi por la derecha en el Partido Patriota (PP); y ílvaro Colom Caballeros y Rafael Espada por la socialdemocracia en la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

La presentación, no oficial, de los primeros resultados no reflejaba aún el porcentaje de abstencionismo en la segunda elección, el cual fue perceptible en todo el desarrollo del proceso, ocupando el segundo lugar.

Postura

Estuardo Gálvez, Rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) y miembro del equipo de observadores electorales opinó que durante el proceso eleccionario de ayer la votación se desarrolló de forma normal y sin incidentes. «Hubo cosas menores como retraso para abrir mesas, ausencia de algunos fiscales, entre otras cosas, pero nada mayor», resaltó.

El Rector de la Usac consideró también que fueron varios los factores que influyeron en el abstencionismo: «En todos los proceso anteriores, la segunda vuelta se caracteriza porque participan menos votantes», indicó.

Lo anterior, explicó Gálvez, se debe a que Guatemala sigue siendo un paí­s donde las personas se mueven mucho por el voto local. «Los alcaldes y diputados son los que generan un gran porcentaje de la participación y movilizan gente, por lo que es necesario profundizar más en las propuestas para que se confí­e más en los partidos polí­ticos».

El politólogo y catedrático universitario Roberto Sequen opinó que el abstencionismo es el reflejo de una población indiferente. «Si tengo los medios para vivir, no me importan los cambios que hayan en el gobierno», indicó el analista.

Por aparte el experto en el tema polí­tico apuntó que a la población guatemalteca no cree en el sistema puesto que no hay cambios sustanciales, por lo que se abstiene de votar. «Por aparte hay los que votan porque no están contra uno de los gobernantes como en el caso de Otto Pérez».

El entrevistado agregó que es necesario analizar el abstencionismo por el lado de los empadronados y en cuanto los que no se han querido inscribir en el registro electoral y sacar los porcentajes.

¿Proceso ilegí­timo?

Estuardo Gálvez opinó que el abstencionismo no hace que el proceso sea ilegí­timo. «Comparado con otras segundas vueltas estamos en el promedio que hemos asistido a votar en años anteriores», resaltó, y añadió que la participación fue seria puesto que las personas emitieron el sufragio de manera responsable y se logró, además, descentralizar con relación a procesos anteriores.

Con una postura diversa a la anterior, Roberto Sequén comentó sobre el tema que es una situación similar a la elección del presidente Berger: «Una administración nada responsable (del actual Presidente), cuyas acciones lo fueron convirtiendo en un gobierno ilegitimo».

Sequén dijo finalmente: «El gobierno del próximo perí­odo podrí­a tener ilegitimidad si no llenan los vací­os que tiene el paí­s, si la población no lo siente responsable, si toca las mismas notas de una partitura ya estructurada».

Archivo

En los procesos electorales pasados la abstención al voto en las segundas rondas ha sido un factor poco exhibido y analizado.

En 1985, el porcentaje de abstencionismo para la segunda vuelta electoral fue de 39.62.

Un considerable incremento tuvo este fenómeno que se percibió en las elecciones de 1990 donde el porcentaje de abstención fue de 55.

El más alto grado de abstencionismo ocurrió en el paí­s en 1995, un 63.12% de votantes se abstuvo de emitir sufragio.

En 1999 el 59.6% del electorado no ejerció su derecho al voto.

En las anteriores elecciones donde se eligió al actual presidente de la república, í“scar Berger (2003), un porcentaje total de 53.23 se abstuvo.

Ayer, la abstención ocupó el segundo lugar en el proceso. Un 52.23% de ciudadanos no acudió a las mesas electorales, cifra que se coloca en segundo lugar desde 1985, contra un 52.23% de votos para el binomio electo.