Carlos René García Escobar
En la ciudad universitaria de la Universidad de El Salvador, se llevó a cabo recientemente en los días 10, 11 y 12 de octubre, el Festival Indígena YULCUICAT (canto del corazón), convocado y organizado por la UES y la Asociación Coordinadora de Comunidades Indígenas de El Salvador, (ACCIES), coordinados con el Depto. de Letras de la Facultad de Ciencias y Humanidades, el Instituto de Estudios Históricos, Antropológicos y Arqueológicos, (IEHAA) La Escuela de Artes y la Secretaría de Bienestar Universitario. Para el mismo fui invitado por el Dr. Luis Melgar Brizuela, del Depto. de Letras y miembro del grupo literario Piedra y Siglo, cuyos cuarenta años de fundación celebraron cuatro de sus miembros aun vivos, en el marco de este festival, por el motivo de rendírseles homenaje y por mi parte, al poeta y antropólogo salvadoreño, Geofredo Uriel Valencia, a quien conocí durante los últimos diez años, en la ciudad de Toluca, capital del Estado de México y quien fuera miembro del grupo.
En todo caso, el móvil principal de este festival fue conmemorar el fatídico año de 1932, cuando ocurrió el genocidio perpetrado por el Estado contra la población indígena salvadoreña y que desde hace setenta y cinco años ha provocado una permanente reflexión que cada vez estremece a los salvadoreños conscientes e identificados con los intereses populares y genuinos de la patria.
Para esta conmemoración la agenda festiva contempló ceremonias indígenas, música y danza autóctonas, recitales de poesía, conferencias, exposición pictórica, de artesanías, presentación de libros, comidas y bebidas típicas.
En mi caso me tocó participar en el homenaje a los poetas fallecidos del grupo literario Piedra y Siglo en su cuadragésimo aniversario, juntamente con el pintor y antropólogo Isaías Mata y el poeta Julio Iraheta Santos, en especial por Mata y por mí al recién fallecido escritor Uriel Valencia como he dicho. Al final de mi disertación entregué los apuntes biográficos y bibliográficos sobre la vida y obra de Uriel que redactó su viuda Martha de Uriel en Toluca, México, al Doctor Luis Melgar Brizuela, con el objeto de ser aprovechados en una futura antología del grupo. El grupo Piedra y Siglo se constituyó en 1967 con los poetas jóvenes Rafael Mendoza, Luis Melgar Brizuela, Ricardo Castro Rivas, Julio Iraheta Santos y los ahora ya fallecidos José María Cuéllar, Ovidio Villafuerte y Uriel Valencia.
Enseguida los poetas Melgar Brizuela e Iraheta Santos nos ofrecieron un recital poético de enorme calidad.
Por otro lado, al mismo tiempo se efectuaba un Congreso Centroamericano de Estudios Culturales organizado por la UCA y el IEHAA, así como ventas de artesanías salvadoreñas, una exposición de arte plástico y ventas de libros salvadoreños.
El interés de los académicos y estudiantes salvadoreños por la dilucidación histórico científica de su pasado y herencias náhuatl pipil es impactante. Lo muestran el cariño con que exhiben lo que consideran como reminiscencias, remanentes o resabios de una cultura que aun se resiste a desaparecer, aunque ha quedado remilgada a pequeños bolsones socioculturales en algunos de los departamentos de mayor reconocimiento indígena en el país. La literatura científica y artística que han elaborado al respecto es abundante pero consideran que aún hay mucho por hacer en el rescate. Están en el proceso científico académico de irlo logrando. Un caso presentado en este festival fue el de la Oraliteratura salvadoreña que impulsa precisamente el Dr. Melgar Brizuela. Los estudios antropológicos, arqueológicos e históricos se están realizando con el mismo denuedo. Otro caso que me tocó ver directamente se da en los Media con el programa Clásicos de Chinchilla (literatura mass media) que transmite el escritor Miguel íngel Chinchilla los jueves por la noche en radio YSUCA, 91.7 FM en el que semana a semana rescata radiofónicamente a los escritores clásicos salvadoreños y centroamericanos.
Este festival indígena Yulcuicat ?canto del corazón- ha sido una histórica e inolvidable muestra de lo dicho.