La candidata oficialista Cristina Fernández de Kirchner se perfila como la próxima presidenta de Argentina, según ocho encuestas que ayer la daban como ganadora en primera vuelta para los comicios del domingo y desestimaban un balotaje con su mayor adversaria, la liberal cristiana Elisa Carrió.
Los sondeos difundidos ayer antes de la veda de propaganda, anticipan un triunfo de la esposa del presidente Néstor Kirchner, candidata por el Frente para la Victoria (FV, peronismo socialdemócrata) en primera vuelta, aunque aún hay 8,6% de indecisos.
En cambio, una novena encuesta pronostica un escenario de balotaje con Carrió, candidata de la Coalición Cívica (socialdemócratas y liberales) quien en los últimos días achicó un poco la diferencia con la senadora Kirchner y se alejó del ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el tercero en la medición.
Así son ocho los sondeos que le dan a la postulante oficialista entre 41,7% y 49,4% de la intención de voto, con diferencia de entre 19 y 26 puntos con su seguidora, lo que le significaría pase directo a la Presidencia.
En cambio la encuestadora Opinión Autenticada le otorga a Cristina de Kirchner una intención de voto de 39,5%, y a Carrió de 23,5%, resultado que abriría las puertas a una segunda vuelta para el 25 de noviembre.
El ex ministro de Economía Roberto Lavagna, candidato de Una Nación Avanzada (UNA), coalición entre peronistas y socialdemócratas de la Unión Cívica Radical (UCR), aparece tercero con entre 10% y 19%.
En Argentina un candidato necesita alcanzar 45% de los votos o al menos 40% con ventaja de 10 puntos sobre el segundo para evitar una segunda vuelta.
Se trata de las últimas encuestas previo al inicio este viernes de la veda proselitista durante la cual están prohibidos actos, declaraciones y difusión de sondeos.
Unos 27,1 millones de argentinos irán a las urnas el domingo para elegir a quien gobernará Argentina en los próximos cuatro años y que asumirá el gobierno el 10 de diciembre, cuando Kirchner concluye el mandato que inició en mayo de 2003.
Catorce postulantes pelean por la Presidencia, en un amplio espectro que va desde la derecha nacionalista hasta la ultraizquierda y que incluyen dos dirigentes de movimientos ’piqueteros’ (pobres y desocupados).
Llama la atención la presencia de tres postulantes de signo trotskista que entre todos no superan el 0,5%.
El domingo se renovará además la mitad de la Cámara de Diputados y el tercio del Senado, al elegirse 130 de 257 diputados en las 24 provincias y 24 de 72 senadores en ocho distritos, entre otros, la capital del país.
Habrá también elecciones a gobernador y a legisladores provinciales en ocho distritos, entre ellos en la crucial provincia de Buenos Aires, el mayor distrito con 10 millones de electores.
Al cierre de su campaña, la primera dama y senadora Cristina de Kirchner instó a los argentinos a votarla e «ir por los sueños que faltan».
«Estamos cambiando la historia y muchos sueños comenzaron a realizarse pero son profundos los cambios que restan y entonces el pueblo debe estar unido», dijo la primera dama al llamar a «no discriminar a quienes vienen de experiencias o identidades (políticas) diferentes».
De su lado, Carrió hizo una fuerte crítica a la corrupción y convocó a todos los sectores para «demostrar que es posible la ética, caminar sin atajos, que es posible la conducta y el desarrollo económico».
«Siempre buscamos la victoria, la victoria que nos permite ingresar claramente en el balotaje el domingo», afirmó.
En cambio, Lavagna, descreído de los sondeos y convencido de que llegará a segunda vuelta, advirtió que Carrió «implica un salto al vacío» con la idea de aglutinar los votos de la oposición.