Muere Soe Win


Muerte. Soe Win, primer ministro de Myanmar, falleció tras una larga enfermedad. (AFP / La Hora)

El primer ministro birmano Soe Win, considerado uno de los duros del régimen militar, falleció a consecuencia de una larga enfermedad a los 59 años, anunciaron hoy los medios de comunicación oficiales.


«El primer ministro, el general Soe Win, falleció esta noche (viernes)» en el hospital militar de Rangún, señaló la radio estatal.

Jefe del gobierno birmano desde octubre de 2004, Soe Win fue tratado de una leucemia desde marzo pasado en un hospital de Singapur antes de regresar a principios de octubre a Rangún para morir.

El general conservó el tí­tulo de primer ministro hasta la muerte, aunque en mayo el régimen anunció que las funciones asociadas al cargo serí­an ejercidas provisionalmente por Thein Sein, el número cinco de la jerarquí­a militar birmana.

No se espera que la muerte de Soe Win, a quien se le atribuye la organización de un atentado contra la opositora y activista democrática Aung San Suu Kyi en 2003, tenga un impacto significativo sobre el gobierno, dado que el poder real está concentrado en las manos del número uno, el generalí­simo Than Shwe, de 74 años.

La muerte de Soe Win llega dos semanas después de que el régimen militar aplastase un movimiento de protesta liderado por monjes y opositores que se convirtió en el más importante desde 1988.

Al menos trece personas murieron en la represión de las protestas, según fuentes oficiales, una cifra ciertamente más alta, según fuentes diplomáticas, que cuantificaron en miles las detenciones de manifestantes.

El jueves, el Consejo de Seguridad de la ONU «lamentó» el uso de la violencia por las autoridades e hizo un llamamiento a la «rápida liberación» de todos los detenidos.

Asimismo, el Consejo apeló a la apertura de un «auténtico diálogo» con la premio Nobel de la paz Suu Kyi, de 62 años, privada de libertad la mayor parte de los últimos 18 años.

El régimen militar dijo «lamentar» la declaración de la máxima instancia de la ONU.

El 30 de mayo de 2003, una caravana en la que viajaba Aung San Suu Kyi con miembros de su partido, la Liga Nacional por la Democracia (LND), fue atacado en el norte de Birmania por sicarios del régimen.

Soe Win fue responsabilizado del atentado en el que, según fuentes de la disidencia, murieron 80 personas.

De acuerdo con el régimen, los muertos fueron cuatro y los heridos un centenar.