La banda catalana Ojos de Brujo alista la salida a la venta del nuevo CD y DVD «Techarí Live» mientras celebra con una gira mundial la proeza de haber logrado una nominación a los Grammy Latinos con una propuesta de fusión flamenco fresca e independiente.
«La verdadera sorpresa de esta nominación a los Grammy Latinos (en la categoría de Mejor Album Flamenco) ha sido por la historia y las bases del grupo», contó a la AFP el guitarrista Ramón Giménez, portavoz de una banda que funciona como cooperativa: completamente independiente de los sellos disqueros.
«El sello y la compañía de contratación somos nosotros mismos», explicó en un tono ufano el guitarrista que actúa como enlace con los medios en una agrupación «donde cada integrante intenta hacer para la banda la otra tarea que mejor pueda hacer, aparte de la música, por supuesto».
Así la vocalista, el percusionista y el bajista fungen de responsables de las finanzas, mercados internacionales o el diseño de la carátula de la banda. í‰ste último un trabajo tan personal y atractivo como esa voz fuerte de mujer que canta flamenco incluso con arreglos de electrónica.
Eficaces fusiones que se sirven del flamenco como un punto de identidad con ese país en el cual músicos de diferentes partes de España, Colombia y Cuba se encontraron en 1996 en Barcelona «para juntarse a tocar», han rendido a la crítica europea frente a Ojos de Brujo, una banda que tiene tres discos en su haber y decenas de premios internacionales.
«Pero obviamente que el Grammy es uno de esos premios mayores que no subestimamos y lo que nos ha llamado la atención es precisamente que hayamos entrado como nominados», resumió Giménez que con algunos miembros de la banda prevén estar en la ceremonia de entrega el 8 de noviembre en Las Vegas (Nevada, oeste).
Desconocen quiénes y cuántos integrantes viajen a presenciar esta ceremonia, pero Ramón Giménez, Juanlu, Marina La Canillas, Xavi Turull, Panko, Sergio Ramos, Maxwell Wright y cualquier otro de los colaboradores de las presentaciones en vivo de la banda ya se dan por servidos con la nominación.
En la categoría por Mejor Album Flamenco pelearán el gramófono de oro con «Azul» de Calima, «Sinfonía Flamenca» de Juan Carmona, «Tierra De Calma» de Miguel Poveda y «Cal» de Son De La Frontera.
Giménez enfatiza que la plusvalía de esta banda es la creatividad y la frescura que han logrado mantener desde que nacieron como un experimento de distintas tendencias musicales y viajes personales de cada integrante. Un aspecto singular alcanzado sin ataduras a grandes disqueras.
«Después de grabar primer disco con un sello, decidimos pedir la carta de libertad de la compañía y casi renunciamos a la totalidad de los derechos de ese primer álbum, pero nos quedamos con un saco de ilusiones para continuar con un proyecto artístico donde la plusvalía artística iba a prevalecer», sostiene el guitarrista.
«Meterse con una compañía era como matar la semilla que había dado origen al proyecto» que ha vendido más de 100.00 copias en el mundo y que tiene toques programados en Hong Kong, Pekín, Monterrey y Amsterdam: toda una fuente de inspiración para los músicos que intentan sacar adelante proyectos independientes en lo artístico y económico.