Dos millones de desplazados


Violencia. Imagen de ví­deo de un grupo de ejecuciones extrajudiciales, golpeando a un hombre de otra etnia en Irak. (AFP / La Hora).

El número de desplazados dentro de Irak alcanzó en agosto un récord de casi 2 millones, según un informe de la Media Luna Roja, para la que el fenómeno supone una «tragedia humana sin precedentes» que no hace sino empeorar vertiginosamente.


A fecha del 31 de agosto, 1.930.946 personas habí­an abandonado sus hogares desde la invasión estadounidense, en marzo de 2003, según un informe al que tuvo acceso hoy la AFP.

Pero lo más grave es que, según la sección iraquí­ del movimiento internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, sólo en agosto casi se duplicó la cifra total de desplazados, pues se registró un aumento de 71,1%.

Ello se debió a una masiva huida de Bagdad (96,4% de los nuevos desplazados), que registró una merma de su población de un millón de personas (de entre los 4 y 5 millones de habitantes todaví­a presentes).

En su informe, la organización no da ninguna explicación a este fenómeno.

El ejército estadounidense emprendió hace seis meses una gran operación para hacer más segura la capital y dio cuenta de importantes «éxitos» en la lucha contra los grupos armados.

El punto de arranque del gran exilio en Irak lo marcó el atentado contra el mausoleo chií­ta de Samarra, en febrero de 2006, pues desencadenó una ola de violencia sectaria por todo el paí­s.

«Miles de chií­tas huyeron de las zonas (mayoritariamente) sunitas y viceversa. Numerosos cristianos también huyeron de las zonas sunitas para ir al Kurdistán» iraquí­ (norte), donde no obstante los recientes bombardeos turcos e iraní­es en localidades cercanas a la frontera también causaron desplazamientos.

En todo caso, el aumento de los refugiados es constante y para la Media Luna Roja, una de las pocas organizaciones de cooperación activas en Irak, se trata de una «tragedia humana sin precedentes» en el paí­s árabe.

A los desplazados dentro de las fronteras iraquí­es hay que sumar los más de dos millones de personas que se han exiliado, principalmente en Siria (1,4 millones) y Jordania (entre 500.000 y 750.000), según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El exilio de los iraquí­es es el éxodo más importante en la región desde la creación del Estado de Israel en 1948, que expulsó a millones de palestinos.

«Estos dramáticos sucesos, unidos a décadas de opresión y sanciones, han terminado por desgarrar a la sociedad iraquí­», se lamenta la Media Luna Roja.

Más de 77% de los desplazados son mujeres y niños. «Los cabezas de familia huyeron o se unieron a grupos armados», explica el informe.

Además, la mayorí­a de los desplazados son pobres y tienen que refugiarse en casa de familiares, en albergues estatales o incluso en las mezquitas.

La única nota de esperanza es que el destino no siempre se elige en función de la confesión religiosa: numerosas familias sunitas y chií­tas van a zonas mixtas.

1,930,946

personas

habí­an abandonado sus hogares desde la invasión estadounidense a Irak, en marzo de 2003.