¿Como se siente de haber sido la gran sorpresa del proceso?
Satisfecho, por un simple motivo, ya que se demostró que sin dinero, sin el apoyo de los grandes capitales o de las grandes fuerzas económicas se puede hacer una campaña que tenga aceptación en la población guatemalteca; obviamente es muy difícil hacer una campaña ganadora porque hoy en día lo que vale y lo que el pueblo quiere son las ideas, las propuestas y lo que vamos a hacer, pero esas propuestas tienen que llegar a la población y los vehículos para hacérselas llegar requieren de recursos.
¿Qué opinión le merecen las encuestas?
Yo creo que las encuestas se han convertido en un arma muy peligrosa para la democracia, porque sí están influyendo mucho en el voto, ellos influyen y argumentan: «Vean que estaban tan bien hechas las encuestas que casi cuadran con los resultados», claro, si las están induciendo.
En particular a mí si me afectó mucho, porque las encuestas que realizábamos nosotros nos colocaban realmente en la cuarta posición desde el mes de agosto, pero lo que salía en la prensa era distinto; cuando yo hablaba con la gente para pedir que se incorporara y que nos dieran una ayuda para tiempo de radio, que nos apoyaran para hacer publicaciones de prensa y nos dieran apoyo económico, los sectores decían: «Pero si usted no tiene el más mínimo chance, si está casi en la cola».
Por eso es que dicen: «Es la gran sorpresa», pero esa sorpresa venía ya de tiempo atrás, lo que pasa es que las encuestas, en un país donde el nivel de educación es tan bajo, influyen mucho.
También, yo le garantizo a usted que si hubiera salido un horóscopo o tarot, es probable que hubiera influenciado también.
¿Por lo que dice, podríamos concluir que usted opina que las encuestas no reflejan lo que la gente piensa en determinado momento, sino que las mismas inciden en lo que la gente va a pensar?
Así es, las encuestas inciden en lo que la gente va a pensar y por ello es que hay tanta discrepancia. En mi caso particular, la discrepancia entre la encuesta de Vox Latina y la de Borge era grande.
¿Cómo inciden las encuestas en el tema del financiamiento?
Acuérdese que muchas personas que ayudan a financiar las campañas son personas que quieren aportarle al caballo ganador, entonces siempre los que van a la cabeza van a recibir más apoyo económico y ese mayor apoyo económico ayuda a que realmente suba o sea que va en doble vía.
¿Considera usted que debe estar regulado el tema de las encuestas, desde quién es el ente que realiza los estudios hasta los métodos y fechas de publicación?
Yo sí creo que deben de centralizarse las encuestas en un organismo.
¿Estatal?
Podrían haber varias soluciones, puede ser estatal, puede que esté integrado por universidades del país o que sea integrado por un grupo de gente dedicada a la estadística, pero gente proba.
La idea es que no sean contratadas empresas dedicadas a eso, sino que puede ser que se integren por parte del Estado y bajo la aprobación de todos los partidos políticos, un grupo de jóvenes que vengan del área de ciencia política, del área de mercadeo, del área de estadística; hay juventud guatemalteca que no está necesariamente vinculada a ningún partido político y por ende podría crearse esa institución encargada, que a su vez, puede ser manejada por el Tribunal Supremo Electoral, porque sería un centro de información pagado por el Estado y al ser así sería parejo con todos.
El partido CASA tiene un bloque de cinco diputados, por lo que ya será tomado en cuenta en el Congreso, ¿cual será la propuesta legislativa de su partido respecto al tema de las encuestas?
Todavía no tenemos nada elaborado, es demasiado prematuro y nos hemos concentrado en las propuestas que se presentarán y que están relacionadas con el plan de gobierno nuestro, tales como la reforma educativa y la reforma para salud; pero usted vino realmente a abrirme a mí, en lo personal, la necesidad de tocar este tema y me estaré comunicando con los diputados para que de hecho hagan, que lo pensemos, que lo platiquemos porque es un tema lo suficientemente delicado.