A propósito de las elecciones generales, este mes se tornó en una verdadera fiesta no sólo en el campo de la política nacional, sino en lo deportivo, debido a que aún se llevan a cabo las elecciones en las diferentes federaciones del país.
Dentro del gran caudal del marketing que los políticos utilizaron para atraer el voto de las masas, se pudo observar hasta un partido de fútbol entre los presidenciables y algunos periodistas de diferentes medios de comunicación.
También se escuchó en varios medios radiales y televisivos al ariete del FC Dallas, Carlos el Pescadito Ruiz, lanzar su simpatía directa (campo pagado) hacia cierto partido político.
Pero más que esto, este es el momento para que en el campo de las federaciones (aunque también en lo político) todos los deportistas nacionales se pronuncien para lograr hacer algún cambio.
Por ejemplo, mayor atención debieran de prestar los atletas que pertenecen a las federaciones de tenis y ajedrez, que son las que en los últimos meses han sido más cuestionadas por su gestión administrativa.
La ausencia del Comité Ejecutivo de tenis de campo, que no se ha presentado ante el tribunal de honor de la CDAG para aclarar los asuntos por los que fueron señalados y citados, causa diferentes niveles de expectación dentro de la gran familia tenista del país.
El Comité Ejecutivo no se ha presentado a las audiencias desde que fueron denunciados por Abraham Zimeri, padre de una de las atletas de tenis.
En cuanto al deporte ciencia, su decadencia quedó de manifiesto en los pasados XII Juegos Deportivos Estudiantiles Centroamericanos del Codicader, debido a la falta de coordinación técnica en la Federación de parte del directivo Salas Mucia, así como el despido de grandes maestros como Gustavo Zelaya y Héctor Leiva Paneque.
Ojalá que estas y otras situaciones logren un feliz término en las presentes elecciones de cada Federación por el bien del deporte nacional.