Crisis bancaria


Colas. Clientes del Banco Northern Rock, en Bromley, hacen cola, para intentar solventar su situación financiera con esta entidad. (FOTO AFP / La Hora)

Cientos de ahorristas en pánico hací­an cola hoy por tercer dí­a seguido frente al octavo banco del Reino Unido, Northern Rock, que parece estar condenado a una venta, mientras la acción de la institución se desploma casi un tercio por segundo dí­a hábil consecutivo.


Los ahorristas hicieron cola desde las 04:00 locales para reclamar su dinero al quinto prestamista de hipotecas de Gran Bretaña, de donde han retirado ya 2.000 millones de libras (2.900 millones de euros o 4.000 millones de dólares).

Varios analistas y medios de prensa predicen que el banco, última ví­ctima de la contracción mundial del crédito, se encamina a una venta con el apoyo del Banco de Inglaterra, que el viernes le rescató al concederle una facilidad de crédito de emergencia.

«Acordamos que cualquier comprador podrí­a contar con la facilidad de crédito» acordada a Northern Rock, dijo una fuente del Banco de Inglaterra al diario británico Financial Times.

Según el FT, el banco rival Lloyds TSB buscó recientemente comprar al Northern Rock pero las negociaciones terminaron hace una semana.

«El precio de nuestra acción perdió 30%. Uno es más vulnerable (a ser absorbido por otro banco) si el precio de la acción baja», indicó el domingo el presidente de Northern Rock, Adam Appelgarth, en una entrevista con el diario Sunday Telegraph, tras señalar que no creí­a que la institución pueda mantener un futuro «independiente».

Según el Sunday Telegraph, un plan de rescate implica la división del libro de hipotecas del banco, que totaliza unos 100.000 millones de libras, y su reparto entre varios prestamistas.

El diario The Mail on Sunday anticipó que los rivales del Northern Rock esperarán hasta que esté al borde de la quiebra antes de presentar una oferta.

La acción del Northern Rock caí­a el lunes más de 31% a 302 peniques, poco después de la apertura de la Bolsa de Londres.

El nuevo derrumbe se suma al del viernes pasado, cuando el tí­tulo cayó 31,46% tras la decisión del Banco de Inglaterra de otorgarle una facilidad de crédito de emergencia.

El banco precisó el viernes que enfrentaba serias dificultades para recaudar efectivo a fin de cubrir sus vencimientos en medio de la crisis crediticia mundial, desatada por una fuerte contracción del sector inmobiliario estadounidense y una ola de moratorias de préstamos hipotecarios de riesgo («subprime») en el mismo paí­s.

El valor de mercado de Northern Rock se ha hundido más de la mitad, de 2.690 millones de libras al cierre de la bolsa el jueves pasado a 1.270 millones de libras (1.830 millones de euros ó 2.540 millones de dólares).

Unos 2.000 millones de libras fueron retirados en los mostradores del banco o en lí­nea por los 1,4 millones de ahorristas de Northern Rock el viernes y el sábado.

No obstante, el ministro de Finanzas británico, Alistair Darling, se mostró confiado el lunes en que la economí­a del paí­s podrá superar la tormenta que rodea al banco.

Darling subrayó que los ahorristas podrán retirar su dinero, pero destacó que la economí­a británica es «fuerte» y tiene tasas de interés bajas, lo cual permitirá a polí­ticos y funcionarios «enfrentar este problema en particular».

No obstante, el ex presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Alan Greenspan, advirtió en una entrevista publicada el lunes por el Daily Telegraph que los británicos pueden verse más perjudicados por las «dificultades» que enfrentará el sector inmobiliario del paí­s, donde hay más hipotecas atadas a tasas de interés variables que en Estados Unidos.

A raí­z de la crisis crediticia, los bancos comerciales no quieren prestarse dinero unos a otros, lo cual ha conducido a una escasez de efectivo para bancos como Northern Rock.