Irak se prepara para anuncio


Anuncio. George W. Bush, presidente de Estados Unidos, ofrecerá hoy una conferencia de prensa en donde podrí­a anunciar el retiro parcial de Irak. (FOTO AFP / La Hora)

El presidente George W. Bush se preparaba para anunciar este jueves la retirada de 30.000 soldados estadounidenses adicionales enviados a Irak hace unos meses, mientras se multiplican los reclamos demócratas para abandonar rápidamente la impopular guerra.


El partido opositor ya lanza una dura ofensiva contra el plan de Bush de sacar a 30.000 soldados a mediados de 2008, que se espera anuncie el mandatario en un mensaje que se transmitirá a todo el paí­s por televisión a las 21H00 de Washington (01H00 GMT del viernes).

Colaboradores de la Casa Blanca han señalado que el presidente seguirá la estrategia delineada por el comandante de las tropas estadounidenses en Irak, general David Petraeus, que regresarí­a las tropas adicionales enviadas durante este año.

Esa decisión dejarí­a en unos 130.000 los soldados estadounidenses en Irak a mediados de 2008, a escasos meses de que Bush entregue las llaves de la Casa Blanca a su sucesor.

«Todos los retiros estarán basados en las condiciones en el lugar, pienso que el general Petraeus lo dejó claro en su testimonio» ante el Congreso esta semana, dijo un alto funcionario de la Casa Blanca bajo el anonimato.

En su testimonio ante el Congreso, Petraus dijo que la estrategia de aumento de tropas estaba logrando su objetivo de disminuir la violencia sectaria, subrayando especialmente el caso de la provincia de Anbar, donde tribus sunitas se han aliado a las fuerzas estadounidenses para luchar contra Al Qaida.

Sin embargo, el principal aliado del ejército estadounidense en Anbar, el jefe tribal sunita jeque Abdul Satter Abu Risha, murió este jueves en un atentado con bomba en el oeste de Irak.

La Casa Blanca repudió este jueves el asesinato de su principal aliado sunita en Irak, hecho que calificó de «atrocidad», pero afirmó que no obstaculizará la lucha contra esa organización en la provincia de Al Anbar.

Otra bomba estalló el jueves en una plaza pública en el este de Bagdad, matando al menos a cuatro personas y poniendo fin a la calma del primer dí­a del Ramadán.

Distintas encuestas sugieren que los estadounidenses están mayoritariamente a favor de un retiro de Irak, donde más de 3.700 soldados estadounidenses y decenas de miles de iraquí­es murieron desde la invasión en 2003.

El jefe de la mayorí­a demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que Bush ofrecerá en su mensaje «más de lo mismo», y que sacar los 30.000 soldados adicionales enviados este año no es «ni una baja ni el cambio de estrategia que necesitamos».

«Creo que los demócratas invirtieron su capital polí­tico todo el año en un fracaso en Irak», dijo en cambio el representante republicano John Boehner al regresar de Irak. «Ahora tenemos éxito en Irak, y con esperanzas de seguir teniéndolo», apuntó.

Sin embargo, asesores de la Casa Blanca reconocieron que no han tenido éxito en una meta definida como central: disminuir la violencia sectaria.

Los esfuerzos por lograr un compromiso sobre un proyecto para compartir las rentas provenientes del petróleo entre los kurdos, sunitas y chií­tas «parece haber colapsado», publicó el New York Times el jueves.

Previo al discurso que Bush pronunciará, la Casa Blanca ha reiterado que ve progresos en la seguridad y polí­tica de Irak, aunque no ha arriesgado fecha para el fin del conflicto.

«Uno no sabe cuando la guerra va a terminar porque (…) uno no tiene una bola de cristal», dijo el portavoz de Bush, Tony Snow.

Snow agregó incluso que es poco probable que se pueda cumplir con el traspaso del control a las tropas iraquí­es, única meta para la cual el presidente estadounidense ha puesto fecha: 1 de noviembre.

«Nos estamos moviendo en la dirección correcta pero muchas de estas cosas van a tomar un perí­odo de tiempo», agregó Snow.

Demócratas presionarán

Los lí­deres demócratas, que buscan acelerar el fin de la guerra en Irak, criticaron el plan que anunciará este jueves el presidente George W. Bush, que contempla una reducción condicional de 30.000 soldados estadounidenses hacia julio de 2008.

Bush difundirá este jueves un mensaje televisado de 15 minutos a la nación a las 21H00 de Washington (01H00 GMT del viernes), diciendo que reducirá las fuerzas en Irak a los niveles que tení­an en diciembre de 2006 (130.000 soldados), dependiendo de las condiciones en el terreno.

Pero el jefe de la mayorí­a demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que Bush ofrecerá «más de lo mismo», mientras que el aspirante presidencial y senador demócrata Barack Obama anunció su propia propuesta para acelerar el regreso de las tropas.

Reid adelantó que los demócratas presionarán para introducir cambios en la polí­tica hacia Irak cuando el Congreso estudie la próxima semana los gastos de defensa.

Un cercano asesor de Bush dijo que el presidente seguirá la estrategia recomendada por el comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, general David Petraeus, lo que pondrí­a fin al aumento de tropas ordenado en enero de este año.

Esta decisión dejarí­a en 130.000 el número de soldados en Irak seis meses antes de que Bush –quien ha citado la presencia norteamericana en Corea del Sur en el último medio siglo como modelo para Irak– deje la Casa Blanca.

Con el pueblo norteamericano cansado de la guerra y ampliamente a favor de una retirada, no está claro si el anuncio de Bush aliviará la presión sobre sus aliados republicanos de cara a las elecciones de 2008.

Bajo fuego de los demócratas, la Casa Blanca insiste en que hay progresos polí­ticos y de seguridad en Irak, y rechaza cualquier insinuación sobre cuando podrí­a terminar el conflicto.

«Uno no sabe cuándo va a terminar la guerra porque (…) uno no tiene una bola de cristal», dijo el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.

Un alto funcionario de la Casa Blanca que pidió mantener el anonimato dijo que Bush insistirá en que todos los movimientos de tropas en Irak se basarán en las condiciones en el terreno, e indicó que la reducción de tropas a los niveles de 2006 será paulatina para terminar en julio de 2008.

Pero el senador Reid dijo que lo que Bush anunciará es insuficiente y simplemente es «más de lo mismo».

El plan de Bush «es inaceptable para mí­ y para el pueblo estadounidense», indicó Reid. «Su plan es más de lo mismo: mantener al menos 130.000 soldados, tropas estadounidenses en medio de una guerra civil sin solución».

Reid anunció la intención demócrata de introducir cambios en la polí­tica para Irak cuando el Congreso analice la semana entrante los gastos de defensa.

El senador Obama, uno de los favoritos para la nominación demócrata para las elecciones, propuso que el retiro comience inmediatamente a un ritmo de dos brigadas -unos 8.000 soldados- cada mes, de modo que las últimas tropas regresen a fines de 2008.

«Los estadounidenses han tenido suficiente de esta situación cambiante. Hemos tenido suficiente de fechas lí­mite prorrogadas y de objetivos que no se cumplen», dijo Obama en Iowa.

El lunes y martes, el general Petraus y el embajador en Bagdad, Ryan Crocker, declararon en el Congreso que la estrategia implantada en enero estaba dando frutos y habí­a reducido la violencia sectaria, argumentos que no convencieron a los demócratas.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, criticó el informe de Petraeus indicando que se trataba de un plan para diez o más años de guerra.

El 55% de los estadounidenses desea la retirada para comienzos de 2008, según una encuesta de ABC News-Washington Post.