Un juez estadounidense aprobó hoy la extradición del ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega a Francia, donde fue condenado a 10 años de cárcel por lavado de dinero.
Noriega puede ser extraditado a Francia una vez que expire su condena en Estados Unidos el mes próximo.
El juez William Turnoff consideró que el gobierno estadounidense dio las garantías necesarias para que el ex dictador panameño pueda ser extraditado a Francia y enviará mañana la documentación al Departamento de Estado que debe tomar la decisión final sobre ordenar o no la extradición.
«Los derechos declarados por el general Noriega no existen bajo la Convención de Ginebra», dijo el magistrado echando por tierra el principal argumento de la defensa del ex dictador panameño que sostenía que por su condición de prisionero de guerra debía ser devuelto a Panamá.
El gobierno francés aseguró a su par estadounidense por canales diplomáticos que Noriega mantendrá su condición de prisionero de guerra si es extraditado, y el juez estimó que hay garantías suficientes para pedir la extradición.
Noriega finaliza el 9 de septiembre la pena de 17 años de prisión que le fue impuesta en Estados Unidos por narcotráfico.
El ex militar fue condenado a 40 años de prisión por narcotráfico en Estados Unidos, pero vio reducida su pena, primero a 30 años y luego a 17, debido a su buena conducta.
El gobierno francés pidió que Noriega sea extraditado para cumplir una pena de 10 años de cárcel que se le impuso en ausencia por lavado de dinero.
Noriega fue juzgado en ausencia el 1 de julio de 1999 por un tribunal correccional de Paris. Pero como el ex militar rechazó ese proceso, en octubre de 2002, sería enjuiciado nuevamente una vez esté Francia, según fuentes judiciales francesas.
«El gobierno de los Estados Unidos no respetó el derecho», dijo el abogado de Noriega Frank Rubino una vez anunciada la decisión que será apelada por los defensores del general panameño.
«Francia no tiene intención de tratar a Noriega como prisionero de guerra. Va a tratarlo como un criminal común», insistió Rubino en un diálogo con periodistas.
La decisión judicial es técnicamente una recomendación al Departamento de Estado norteamericano para la extradición de Noriega a Francia. El camino para ese procedimiento había quedado allanado la semana pasada cuando otro juez federal desestimó el pedido de los abogados de Noriega para que fuera rechazada la petición de extradición.
El gobierno de Estados Unidos argumentó en el juicio que la Convención de Ginebra –a la que aludía la defensa del ex dictador para exigir su regreso a Panamá– no prohíbe su extradición.
Los fiscales federales insistían que si Noriega regresaba a Panamá una vez cumplida la condena en Estados Unidos nunca sería enviado a Francia.
Noriega fue condenado en Panamá a 54 años de cárcel, por asesinato, secuestro de opositores y enriquecimiento ilícito. Sin embargo, su país no lo reclamó ni se opuso cuando se produjo el pedido de extradición.
Noriega fue capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 1990, poco después de que el ex presidente George Bush, padre del actual mandatario, ordenara una invasión de Panamá. Noriega se había declarado enemigo de Estados Unidos y se lo acusaba de estar fuertemente vinculado al narcotráfico.