El gobierno italiano movilizará al ejército a partir de este jueves para que ayude en las tareas de extinción de decenas de incendios provocados que están arrasando Sicilia y que ya han provocado la muerte de tres personas.
El ministro de Defensa, Arturo Pasiri, ordenó el miércoles por la noche la movilización de soldados y helicópteros del ejército y de la marina para ponerse a las órdenes de Protección Civil en la lucha contra el fuego.
Además de los 26 fuegos de gran extensión que continuaban activos este jueves en Sicilia, los bomberos realizaron al amanecer 32 salidas por nuevos conatos de incendio.
Sólo el miércoles se contabilizaron 350 focos en el sur de Italia, una zona en la que las altas temperaturas (entre 30 y 40 grados) y los cálidos vientos procedentes de ífrica están dificultando las labores de extinción.
Las llamas sorprendieron el miércoles a los ocupantes de una casa rural que celebraban un cumpleaños en la localidad de Patti. El fuego mató a tres personas, hirió gravemente a cuatro y otras 12 resultaron heridas leves.
Dos bomberos también fueron hospitalizados el miércoles al resultar intoxicados por el humo mientras apagaban un incendio en la misma localidad.
Desde el inicio del verano boreal en Italia, 11 personas han muerto como consecuencia de los fuegos que han arrasado miles de hectáreas.
La magnitud de los incendios, el origen criminal de la mayoría de ellos y el retraso de la actuación de los bomberos, desbordados en muchos casos y con medios insuficientes, han originado una polémica en Italia.
Varios alcaldes de localidades de Sicilia han denunciado a la prensa que se sienten abandonados a su suerte, al tiempo que criticaron el funcionamiento de los servicios de emergencia.
El director de Protección Civil, Guido Bertolaso, aseguró que se han movilizado todos los medios disponibles y acusó a la mafia de estar detrás de la ola de incendios, según publicó el jueves el diario La Repubblica.
Esta misma tesis es avalada por el novelista siciliano Vincenzo Consolo, quien en el mismo diario aseguró que tras los incendios se esconden intereses especulativos, bien en el sector inmobiliario o en el de la reforestación. «Los dos son negocios de la mafia», denunció.
Para el jefe de investigación del Cuerpo Forestal del Estado, Giuseppe Vadalá, los fuegos son causa de cuatro años de sequía en el sur y del incumplimiento de la ley del suelo, que impide urbanizar los terrenos quemados, según afirmó al diario Il Messaggero.