El fuerte y largo terremoto que sacudió a todo el Perú anoche dejó hasta ahora 337 muertos y 827 heridos, dijo hoy a la AFP un comandante de la Defensa Civil, mientras las labores de rescate continuaban en las ciudades del centro-sur, las más afectadas por el sismo.
La cifra fue confirmada en Lima por Walter Tapia, jefe de operaciones de emergencia de la Defensa Civil.
«El balance que tenemos es de 337 muertos y 827 heridos, que corresponde a los departamentos de Ica (sur) y Lima (centro)», dijo Tapia, quien también reportó en el área cerca de 350 viviendas destruidas.
La cifra de víctimas ha ido incrementándose con el paso de las horas y las autoridades temen que los estragos del sismo puedan ser mayores.
Previamente el ministro de Salud, Carlos Vallejos, había indicado más de 1.000 heridos.
El Instituto Sismológico de Perú ubicó el epicentro del terremoto, que se produjo el miércoles a las 18H41 locales (23H41 GMT), en el mar a 169 km al suroeste de Lima, con una profundidad de 47 km. La duración del sismo fue de unos dos minutos.
Vallejos viajó a la zona siniestrada con un contingente de médicos y enfermeras con el objetivo de dar atención inmediata a los centenares de heridos.
El terremoto afectó a la sureña región Ica, unos 300 km al sur de Lima, especialmente a su capital, Ica, y a las vecinas ciudades de Pisco y Chincha. La región ha sido declarada en estado de emergencia, informó el presidente Alan García en un improvisado mensaje al país.
El viceministro de Salud, José Calderón, había informado previamente que la situación es dramática en las ciudades iqueñas y llamó a los peruanos a expresar su solidaridad donando sangre para los numerosos heridos.
Un convoy sanitario con médicos y enfermeras partió en la medianoche del miércoles al jueves a esa región.
Hasta el momento se han registrado más de cien réplicas en Ica, una de ellas de 6,5 en la escala de Richter a la medianoche de ayer y otra de 5 en la madrugada de hoy.
Ica -donde una iglesia se derrumbó-, Pisco, Chincha y otras ciudades del sur costero de Perú se hallaban totalmente colapsadas, cortadas por carretera del resto del país y en penumbras por el corte de electricidad. Los pocos reportes de prensa disponibles señalan un ambiente general de destrucción.
Las autoridades pidieron inicialmente que el sector de La Punta, en el puerto del Callao -que sirve a Lima-, fuera evacuado por recomendación de la Marina, que detectó movimiento anormal de las olas del Océano Pacífico y temía un tsunami.
Sin embargo, otras autoridades señalaron que no había actividad anormal del mar, en sintonía con el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, que había emitido previamente una alerta de tsunami, pero luego canceló su advertencia de maremoto para los países latinoamericanos sobre la costa del Pacífico.
El gobierno peruano buscaba establecer hoy un puente aéreo para llegar a poblaciones de centro-sur del país que fueron las más afectadas tras el terremoto de 7,7 grados de ayer, y que actualmente están incomunicadas por vía terrestre.
El uso de helicópteros y aviones surgió como la única vía para llevar ayuda a los centenares de damnificados de las localidades de Ica, Pisco, Chincha y Cañete, que sufrieron destrozos en más de un 80% de su infraestructura física.
Dos aviones de la fuerza aérea partieron de Lima al amanecer rumbo al aeropuerto militar de Ica, 300 km al sur de Lima, llevando más de 50 toneladas de ayuda como medicinas, alimentos y frazadas.
Al mismo tiempo los primeros dos helicópteros de la policía nacional llevando ayuda humanitaria, carpas principalmente, salieron a Pisco, 240 km al sur de Lima. Desde Pisco se llevaría ayuda a la cercana Chincha.
Movilizan primeras ayudas
Las primeras ayudas de agencias españolas se movilizaron en dirección a Perú para ayudar a las víctimas del terremoto de 7,7 grados que dejó más de 300 muertos y cientos de heridos ayer por la noche.
Hoy por la noche parte a Perú un equipo de Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF) formado por 15 rescatistas y cuatro perros de rescate, informó a la AFP el presidente de esta organización, Angel García Lorite.
El equipo se encargará de labores de salvamento y desescombro y además instalará una planta potabilizadora de agua y un hospital de campaña en la zona de Ica, precisó.