El Comité Ejecutivo de la UEFA se pronunciará mañana sobre el plan de reforma de la Liga de Campeones presentado por Michel Platini, retirando probablemente la idea de un acceso vía copas nacionales pero conservando la apertura a «pequeños y medianos países».
El 30 de agosto en Mónaco, el presidente de la UEFA desveló su proyecto para «reequilibrar» la Liga de Campeones (que entraría en vigor en 2009), la parte de su programa que creaba más debate antes de que fuera nombrado a la cabeza de la Unión Europea de Fútbol (UEFA).
Una de las «evoluciones» («y no revolución», según los términos de Platini) preveía que los ganadores de las Copas de los 16 países mejor clasificados en la UEFA se enfrenten en una fase previa para ocupar cuatro plazas en la fase de grupos.
La indignación fue inmediata y el G14 manifestó sin demora su oposición. Después, el 21 de septiembre, los representantes de las ligas europeas se declararon «unánimente contrarios a la participación de los ganadores de las Copas en Liga de Campeones en detrimento de los campeonatos nacionales».
El 22 de octubre, fueron los presidentes de las federaciones francesa, alemana, española, italiana y portuguesa, quienes pidieron «un plazo razonable de reflexión y concertación», estimado en «tres años».
Platini se esperaba esta resistencia. Y para evitar un duro conflicto, programó un consejo estratégico de la UEFA con todas las familias del fútbol el 12 de noviembre para estudiar las «contraofertas» a su proyecto. Esta última reunión desembocó en un consenso.
El comité ejecutivo del viernes debería abandonar la idea de vincular Copas nacionales y Liga de Campeones. En contrapartida, la apertura de la ’Champions’ a los «pequeños y medianos países» debería estar presente en la versión definitiva.
El acceso directo a la fase de grupos de la Liga de Campeones atañerá a 22 equipos (seis más que con el sistema actual) de los países clasificados del 1 al 12 en el ránking de la UEFA.
Para las diez plazas restantes de la liguilla de grupos, existirán dos vías de acceso. Sustituyendo el proyecto de ’Copas nacionales’, los terceros y cuartos de algunos países bien clasificados podrían disputarse cuatro plazas en una fase previa (en dos rondas).
Los seis últimos billetes se repartirían después de una fase preliminar (en tres rondas) entre los 40 campeones de los países clasificados del 13 al 52 del ránking UEFA.