El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, y el presidente palestino Mahmud Abas, se reúnen el viernes en Jerusalén para intentar sacar del estancamiento las negociaciones sobre el conflicto israelo-palestino cuando se acerca la celebración de una reunión de paz internacional.
El encuentro entre los dos hombres, el segundo en octubre, debía comenzar a las 10H30 GMT en la residencia oficial de Olmert en Jerusalén, en un clima enrarecido por la decisión de Israel la víspera de incrementar las sanciones contra la población civil en la franja de Gaza.
Abas y Olmert encargaron a equipos de negociadores elaborar un documento conjunto sobre las grandes líneas de una solución al conflicto para presentarlo en la reunión internacional organizada por Estados Unidos y prevista para finales de año en Annapolis, cerca de Washington.
El documento debe abordar las cuestiones clave del conflicto, las fronteras del futuro Estado palestino, la suerte de los refugiados, de las colonias judías y de Jerusalén.
Sin embargo, tras varios encuentros, siguen existiendo enormes divergencias entre las dos partes, que se culpan mutuamente del estancamiento.
Un responsable israelí que pidió el anonimato lamentó el jueves la ausencia de «progresos reales» y responsabilizó de ello a los negociadores palestinos, a los que acusó de «ir más allá del mandato que les confió Abas».
En reacción a estas declaraciones, el portavoz de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina, acusó a Israel.
«Los obstáculos y las dificultades se explican por el rechazo de Israel a elaborar un documento que defina las bases de la solución permanente y un calendario para su aplicación», declaró Abu Rudeina a la AFP.
El jueves, Olmert volvió a calmar las expectativas suscitadas por esta reunión. «No queremos engañar a nadie presentando Annapolis como un acontecimiento que sellará la paz entre nosotros y los palestinos. Todavía no hemos llegado a ese estadio», declaró.
Para ayudar a las dos partes a avanzar, la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice viajará a principios de noviembre a la región, en su octava visita a Oriente Medio desde principios de año.
También el consejero presidencial estadounidense para la seguridad nacional, Stephen Hadley, intentó acercar las posiciones durante una visita poco habitual a la región. Hadley se entrevistó por separado el jueves con Olmert y Abas, respectivamente en Jerusalén y Ramalá (Cisjordania).
Además de las dificultades en las negociaciones, los preparativos de la reunión internacional pueden verse afectados por las nuevas sanciones que Israel decidió imponer el jueves a la población civil de la franja de Gaza, en respuesta a los disparos de cohetes contra Israel desde ese territorio.
El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, aprobó «cortes periódicos de electricidad y límites en las entregas de carburante, a causa de la continuación» de los ataques.