Venezuela aprobó proyecto de reforma constitucional


El Parlamento de Venezuela aprobó una reforma constitucional para establecer la economí­a socialista y ampliar los poderes presidenciales.

El Parlamento de Venezuela aprobó una reforma constitucional –que ahora será sometida a referendum– para establecer la economí­a socialista y ampliar los poderes presidenciales, en una sesión extraordinaria que se prolongó hasta la madrugada de este jueves.


La reforma, que debe ser sometida a referéndum el 2 de diciembre, modifica 69 artí­culos de la Constitución bolivariana de 1999, que cuenta con un total de 350.

El presidente Hugo Chávez propuso la reforma de 33 artí­culos, entre ellos la ampliación del mandato presidencial de seis a siete años y la reelección ilimitada, y el Parlamento –controlado por el oficialismo– incorporó 36 artí­culos más, entre ellos el que regula los estados de excepción.

Con la reforma se amplí­an las facultades presidenciales para decidir ascensos militares, manejar las reservas internacionales y decidir junto al Banco Central la polí­tica monetaria.

Además, el presidente podrá nombrar vicepresidentes para gobernar nuevas regiones que podrá crear por decreto. También podrá crear nuevas provincias y darle estatuto federal a ciudades.

La modificación al artí­culo sobre los estados de excepción, con la que se permití­a suprimir los derechos al debido proceso y a la información, fue criticada por el fiscal Isaí­as Rodrí­guez y el defensor del pueblo, Germán Mundaraí­n, así­ como por varios legisladores y por la oposición.

Finalmente, el Parlamento decidió mantener cuatro atributos del derecho al debido proceso –el derecho a la defensa, a la integridad personal, a ser juzgado por jueces naturales y a no ser condenado a penas de más de 30 años– pero mantuvo la restricción al derecho a la información durante los estados de excepción, que no tendrán lí­mite de tiempo.

Además de un quinto poder del Estado, el poder popular, y de una nueva división polí­tica territorial, también se aprobó rebajar la edad mí­nima para el voto de 18 a 16 años, fijar la jornada laboral para un máximo de 36 horas de trabajo semanales y crear un sistema de seguridad social para los trabajadores informales.

Esta semana miles de estudiantes universitarios marcharon hasta la sede del Parlamento para exigir que el referéndum se postergue al menos hasta febrero, de modo que los cambios sean divulgados y discutidos entre la población.

Pero la petición fue descartada por la Asamblea Nacional. «Llegaron tarde», dijo la primera vicepresidenta del Parlamento, Desirée Santos, que argumentó que los diputdos habí­an organizado debates en la calle.

Los universitarios realizarán otra manifestación el 1 de noviembre, para pedir la postergación del referéndum ante el Consejo Nacional Electoral.

Grupos polí­ticos de oposición convocaron a una marcha para rechazar la reforma constitucional, el 3 de noviembre, mientras que los oficialistas harán una manifestación a favor al dí­a siguiente.

El partido de izquierda moderada que apoya a Chávez, Podemos, con siete de los 167 diputados, solicitó al Tribunal Supremo de Justicia que determine la legalidad de la incorporción de nuevos artí­culos después de realizadas las dos primeras discusiones.

En el debate parlamentario seis diputados de Podemos se abstuvieron reiteradamente de votar por considerar que esa incorporación de artí­culos adicionales violó las normas de la reforma constitucional.

Los otros 161 legisladores votaron afirmativamente todos los artí­culos.

La Asamblea Nacional de Venezuela, unicameral de 167 diputados, está bajo control del oficialismo, luego de que la oposición boicoteó las elecciones legislativas de 2005.