El presidente estadounidense George W. Bush no tiene plan de pedir a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nacy Pelosi, que cancele una votación sobre una resolución respecto al genocidio de armenios por turcos otomanos entre 1915 y 1917, indicó hoy el presidente de la Casa Blanca.
«No debería haber preguntas sobre el punto de vista del presidente sobre este asunto y sobre el daño que esta resolución podría hacer a los intereses políticos de Estados Unidos en el extranjero», apuntó a los medios el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, a bordo del avión Air Force One.
Sin embargo, el presidente no piensa pedirle a Pelosi que cancele la votación sobre la resolución, aseguró Fratto en referencia al texto, aprobado por el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara la pasada semana, y que será votado pronto por toda la Cámara.
Los armenios afirmaron que más de 1,5 millones de compatriotas fueron asesinados en un genocidio sistemático a manos de los otomanos durante la Primera Guerra Mundial, antes del nacimiento de Turquía en 1923.
Sin embargo, los turcos insisten en que los armenios fueron víctima del caos extendido y la crisis gubernamental derivados de la caída del Imperio Otomano tras 600 años de historia.
Turquía condenó el pasado jueves la resolución sobre el » genocidio» y retiró a su embajador en Washington, una muestra de la creciente tensión entre Estados Unidos y Turquía en torno al caso.
El gobierno estadounidense mostró su esperanza en que el embajador turco vuelva a Nueva York para «trabajar en el mantenimiento de las relaciones bilaterales». Mientras la Casa Blanca ha estado presionando a los legisladores para que rechacen la resolución, que Bush cree podría dañar las relaciones con Ankara, en especial en materia de guerra anti-terrorista.
Fratto indicó que si se llega a votar, la Casa Blanca hará todo lo posible por animar a los miembros de la Cámara a rechazarla.