Tensión por acción militar


Entrenamiento. Foto de archivo de militantes del Partido de Trabajadores del Kurdistán, entrenándose en maniobras bélicas. Actualmente, Irak y Turquí­a están metidos en un conflicto, en donde está implicado el Kurdistán. (AFP / La Hora)

El vicepresidente iraquí­, Tarek al Hachemi, llegó el martes a Turquí­a para reunirse con los responsables gubernamentales de este paí­s, que amenaza con una intervención en Irak contra los rebeldes kurdos y a la que se opone Estados Unidos.


Al Hachemi llegó a Estambul y tiene previsto entrevistarse a primeras horas de la tarde en Ankara con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente Abdulá Gul, para intentar disuadirles de intervenir unilateralmente en el norte de Irak, donde se encuentra la región autónoma del Kurdistán.

Según los turcos, en ese territorio se da cobijo a bases del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, separatista), considerado una organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos.

La visita se produce cuando el Parlamento turco podrí­a votar el miércoles una moción presentada el lunes por el gobierno para autorizar, en caso de necesidad, una incursión militar en Irak contra los rebeldes.

Esa autorización parlamentaria tendrí­a un año de validez, algo que los observadores consideran como una «espada de Damocles» sobre Irak.

Pero Turquí­a desea agotar todas las ví­as diplomáticas antes de pasar a la fase final, o sea, la militar.

Sin embargo, el gobierno de Ankara considera muy improbable la posibilidad de que Bagdad pueda presionar a la autoridad autónoma kurda para que deje de apoyar al PKK, según una fuente turca.

Turquí­a e Irak firmaron recientemente un acuerdo antiterrorista cuyo alcance, sin embargo, no afecta a los kurdos de Irak, primeros aliados de los estadounidenses desde su ocupación de Irak en 2003.

El gobierno iraquí­ decidió celebrar el martes una reunión de urgencia tras la amenaza turca de incursión, anunció la oficina del primer ministro, Nuri al Maliki, en un comunicado.

«El gobierno iraquí­ explora todos los medios para disminuir la tensión con su vecino turco y se preocupa por su seguridad y estabilidad», añadió la nota.

El viceprimer ministro turco, Cemil Cicek, dijo el lunes, a la salida del consejo de ministros, que una posible incursión turca se dirigirí­a única y exclusivamente contra el PKK sin afectar a la integridad de Irak, desde donde se infiltran en suelo turco los separatistas kurdos para perpetrar ataques.

Estas acciones aumentaron desde comienzos de 2007.

Turquí­a estima en 3.500 los rebeldes refugiados en las montañas del norte de Irak, zona en la que el régimen del ex dictador Saddam Hussein llevó a cabo numerosas incursiones y ataques.

Según la prensa turca, el canciller Ali Babacan empezará el miércoles una gira por Oriente Medio en la que visitará Egipto y Lí­bano para intentar limitar la reacción de los paí­ses árabes a una presunta acción turca en Irak.

Estados Unidos se pronunció explí­citamente contra esta última.

«Queremos que Irak sea estable y deseamos ver al PKK rendir cuentas ante la justicia, pero pedimos a los turcos que sigan discutiendo con nosotros y los iraquí­es y se abstengan de toda acción que pueda ser desestabilizadora», dijo un portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.

Turquí­a, sin embargo, afirma no tener otra opción, dado que Estados Unidos e Irak no actúan contra el PKK.

Además, en este momento, las relaciones entre Turquí­a y Estados Unidos, aliados en la OTAN, son tensas debido a que la Cámara de Representantes estadounidense discute un texto que podrí­a votar reconociencdo las matanzas de armenios entre 1915 y 1917 en el Imperio Otomano -del cual Turquí­a se considera heredero- como un genocidio.

Urgentes negociaciones

El gobierno iraquí­ hizo un llamamiento el martes a Turquí­a para entablar «urgentes negociaciones» tras la amenaza turca de una intervención militar en el norte de Irak contra los rebeldes kurdos, anunció un portavoz oficial.

«El gobierno iraquí­ exhorta al turco a iniciar urgentes negociaciones entre ambos paí­ses y a no dejarse guiar por las intenciones malévolas del PKK», indicó un comunicado de Ali Dabbagh, portavoz del primer ministro iraquí­, Nuri al Maliki.

El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, separatista) lucha desde 1984 contra el poder central turco. Según las autoridades turcas, los kurdos de Irak le suministran armas y explosivos.

El PKK está considerado por la Unión Europea y Estados Unidos como una organización terrorista.

Turquí­a, furiosa por el recrudecimiento de las actividades del PKK en el sureste turco, una zona fronteriza con Irak, desde principios de 2007, amenazó con llevar a cabo una incursión para destruir las bases de los separatistas.

El Parlamento turco discute esta semana una moción para autorizar al ejército de su paí­s a intervenir en el Kurdistán iraquí­ (norte del paí­s vecino).