El presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo hoy que el gobierno no tiene ninguna duda sobre la necesidad de tomar por asalto el teatro de Moscú afectado por una crisis de rehenes la semana pasada, en la cual cerca de 800 personas fueron tomadas como rehenes por chechenos armados, y elogió a los rehenes por su «valor, reserva y autocontrol».
«Nosotros nunca habíamos enfrentado una situación de esa complejidad antes, sin embargo, nadie tuvo ninguna duda ni siquiera por un segundo de que la operación era necesaria», dijo Putin al reunirse con los miembros del reparto del espectáculo musical «Nord- Ost», que se estaba presentando en el teatro cuando ocurrió el ataque.
«Nuestra nación ha vivido una tragedia terrible, un sufrimiento grave», dijo Putin, quien insistió que las consecuencias pudieron haber sido peores de no haber sido por «el valor, reserva y autocontrol» de los rehenes.
El presidente también prometió al reparto que el gobierno apoyará la restauración del espectáculo musical.
Cerca de 50 militantes chechenos fuertemente armados se apoderaron del teatro de Moscú el 23 de octubre, tomando como rehenes a 800 asistientes para presionar por su demanda de cese a la guerra chechena. Las fuerzas especiales rusas incursionaron al teatro tres días después. Todos los atacantes murieron durante la operación, al igual que unos 120 espectadores, de los cuales 118 sucumbieron a causa de los efectos del gas usado para incapacitar a los atacantes que tenían atados explosivos a sus cuerpos.
Hasta hoy miércoles, 98 de los rehenes liberados permanecían en hospitales, incluyendo a seis en condición grave, informaron agencias de noticias rusas.
Además, nueve oficiales del comando Alfa del Servicio Federal de Seguridad que incursionaron en el teatro también se encuentran en hospitales, dijo Sergei Goncharov, presidente de la Asociación de Veteranos Alfa, citado por Interfax. El declaró que la hospitalización probablemente fue resultado del gas especial.
Durante una reunión aparte con embajadores extranjeros en el Kremlin hoy, Putin dijo que la comunidad mundial debe realizar «esfuerzos conjuntos para asegurar que los que traman y llevan a cabo los ataques terroristas no encuentren refugio en ningún país del mundo».
Putin expresó su gratitud «a todos aquellos que, en esos días difíciles para Rusia, brindaron a nuestro país ayuda y apoyo moral».
Una absoluta mayoría de miembros de la comunidad mundial expresó su apoyo a Rusia, dijo el presidente. «Esto nos da una mayor certeza de que actuando juntos lograremos impedir que los organizadores y los que llevan a cabo actos terroristas encuentren refugio en cualquier país».