Defiende diálogo con Irán


Criticado. Mahmud Ahmadinejad, presidente de Irán, ha sido blanco de crí­ticas, debido al programa nuclear de su paí­s. (AFP / La Hora)

E lgobernante ruso, Vladimir Putin, salió en defensa hoy en Alemania de la necesidad de proseguir el diálogo con Irán para que renuncie a sus planes nucleares, poniendo como ejemplo el caso de Corea del Norte.


Putin tiene previsto partir hoy de Alemania a Teherán en lo que será la primera visita de un jefe del Kremlin a la República Islámica desde la realizada por Josef Stalin en 1943.

Un viaje que ha decidido hacer pese a los persistentes rumores que circulan sobre amenazas de atentado contra él durante su estancia en Teherán. «Si hiciera caso de lo que dicen los servicios de seguridad, no saldrí­a nunca de casa», espetó.

El presidente ruso ha anunciado que sacará a relucir la cuestión del polémico programa nuclear iraní­ aunque se opone a la imposición de sanciones a Irán.

«Dar miedo a los dirigentes iraní­es o al pueblo iraní­ no funcionará. No tienen miedo. Créanme, podemos y debemos dar muestras de paciencia, buscar una salida», declaró Putin en una conferencia de prensa tras reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, en la localidad de Wiesbaden.

«Constatamos una evolución positiva en la pení­nsula coreana. Allí­ hemos dado muestras de paciencia y buscado gradualmente soluciones. Parece que las estamos encontrando. Consideramos que hay que hacer lo mismo en lo que respecta al programa nuclear iraní­», dijo.

A raí­z de un acuerdo alcanzado a finales de septiembre en Pekí­n, el gobierno norcoreano se ha comprometido a desmantelar antes del 31 de diciembre su principal central nuclear y a proporcionar una lista detallada de su programa atómico.

Rusia y China se oponen en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a la imposición de nuevas sanciones al régimen iraní­ como reclaman algunos paí­ses occidentales que sospechan que Teherán intenta fabricar armas atómicas.

Merkel, por su parte, ha sugerido a Putin que solicite a Irán «transparencia» sobre su programa nuclear y «respeto» a las resoluciones internacionales porque, según sus palabras, si las incumple habrá que decretar nuevas sanciones.

Putin y Merkel han hablado en Alemania del problema de Kosovo y de las relaciones ruso-estadounidenses.

Rusia, llevando la contraria a los Occidentales, apoya a Serbia en su oposición a la independencia de Kosovo, una provincia de mayorí­a albanesa. También planta cara al proyecto norteamericano de instalar un escudo antimisiles en Europa.

Putin ha insistido en la necesidad de que las relaciones de su paí­s con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea (UE) se desarrollen de «igual a igual» y ha asegurado que las próximas elecciones legislativas y presidenciales rusas respetarán los principios democráticos estipulados por la ley.

Por último, tanto Merkel como Putin, han elogiado las relaciones comerciales bilaterales.