Israel mantenía el miércoles silencio oficial sobre Siria pese a las revelaciones de responsables y de prensa que confirman, el jueves pasado, un ataque israelí sobre territorio sirio.
Según el periódico árabe israelí Assennara de este miércoles, la aviación israelí atacó una base de misiles conjunta de Siria e Irán.
Ayer, un responsable militar estadounidense en Washington afirmó que el Estado hebreo llevó a cabo un bombardeo sobre suelo sirio.
La CNN estimó que el ataque tenía como objetivo un convoy de armamento, mientras el New York Times indicó que se trató sólo de vuelos de reconocimiento para fotografiar presuntas instalaciones nucleares equipadas por Corea del Norte.
El primer ministro israelí, Ehud 0lmert, y su ministro de Defensa, Ehud Barak, negaron excepcionalmente conceder entrevistas esta noche, con motivo de la celebración del nuevo año judío.
Sólo el presidente, Shimon Peres, comentó este caso y no dio el mínimo detalle del mismo.
«El problema en este caso no es el secreto. La propuesta israelí de comenzar a discutir directamente con Siria no ha cambiado en esta semana», afirmó Peres a la radio pública.
«El problema central con Siria es Líbano: la cuestión es saber si Líbano será libanés o iraní. Los sirios apoyan a Hezbolá y le dan armas. Mientras sigan por ese camino habrá tensión», advirtió el presidente.
El ex ministro de Relaciones Exteriores Sylvan Shalom, dijo que «Siria debe cambiar de actitud para evitar caer en las manos de Irán».
El ministro francés de Relaciones Exteriores, que concluía este miércoles una visita a Israel, dijo que sus interlocutores no le informaron del incidente.
«Si realmente bombardearon un convoy de armas que se dirigía a Líbano, se comprende el porqué», añadió.
«Todo el mundo en Líbano sabe que importantes cantidades de armas llegan por la frontera siria», añadió.
En Estados Unidos, el alto funcionario militar que confirmó la operación, dijo bajo anonimato que el objetivo era advertir a Damasco contra un posible rearme del movimiento chiita libanés Hezbolá.
En cuanto a sus repercusiones, la radio militar israelí, citando altos responsables del ejército, dijo que Siria no tiene intención de desatar una guerra.
«Nuestras fuerzas están desplegadas en los altos del Golán y dispuestas a afrontar cualquier eventualidad», dijo la radio.
Además, dijo que esa circunstancia explica la decisión del gobierno de no lanzar una gran operación de represalia en la franja de Gaza tras el ataque palestino en la madrugada del martes que hirió a 69 soldados en un campamento israelí.
Israel multiplicó en las últimas semanas declaraciones tranquilizadoras en las que descartaba un próximo conflicto armado con Siria, aunque siguió maniobrando en el Golán, que le arrebató en 1967.
Siria presentó una queja formal ante la ONU el martes en la que detalló que la aviación de Israel lanzó municiones sobre su territorio.
Siria presentó ayer a las Naciones Unidas una denuncia por la «flagrante violación» de su espacio aéreo la semana pasada por parte de aviones militares israelíes, que según afirmó lanzaron municiones sobre su territorio.
El representante de Siria ante la ONU, Bachar Jaafari, indicó que su gobierno pretende «llamar la atención sobre la flagrante violación de su espacio aéreo y sobre la agresión al territorio de la República írabe Siria cometida por Israel, de forma clara e insolente y despreciando las leyes internacionales».
En una carta dirigida al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y al francés Jean-Maurice Ripert, que preside actualmente el Consejo de Seguridad, Jaafari afirma que los aviones israelíes que cruzaron la frontera siria el jueves pasado «largaron municiones, sin causar víctimas ni daños materiales».
La carta de Siria advierte que «si la comunidad internacional persiste sin tomar en cuenta estas acciones israelíes que violan las leyes internacionales, la región, la paz y la seguridad internacional podrían sufrir consecuencias graves y difíciles de controlar».
Un funcionario de Defensa estadounidense confirmó este martes, pidiendo el anonimato, que Israel realizó un ataque aéreo dentro de Siria la semana pasada, aparentemente para enviarle a Damasco el mensaje de que no debe rearmar a Hezbolá en Líbano.
«No fue grande. Fue un ataque rápido. Fueron enfrentados por los sirios, lanzaron su artillería y se largaron de allí», dijo.