El primer ministro japonés, Shinzo Abe, presentó hoy su dimisión en una conferencia de prensa celebrada en sus oficinas, después de reorganizar hace menos de un mes su gabinete, tras la derrota registrada en las elecciones parlamentarias.
Abe expresó que deja el puesto para que continúe la guerra contra el terrorismo, pues mientras él sea primer ministro, el líder opositor no llegará a acuerdos en las conversaciones. También aludió a su dificultad para ejecutar las políticas que desea y lograr el apoyo público.
Abe abandonó su cargo como presidente del Partido Liberal Democrático (PLD) y de forma efectiva el puesto de primer ministro.
Sin embargo, Abe continuará como primer ministro hasta que el partido gobernante elija a un nuevo líder «dentro de un mes a más tardar», según aseguró un funcionario del PLD.
El secretario general del PLD, Taro Aso, señaló que el partido convocará «urgentemente» elecciones presidenciales para elegir al sucesor de Abe, a fin de evitar «el vacío político». Las elecciones están programadas para el próximo 19 de septiembre, informó la agencia Kyodo News, citando a funcionarios del partido.
Algunos políticos de la oposición expresaron su sorpresa ante el momento elegido por Abe para presentar su dimisión. El líder del Partido Democrático de Japón (DPJ) y principal partido de la oposición, Ichiro Ozawa, reiteró que nunca se había dado el caso de que un primer ministro dimitiera de su cargo inmediatamente después de pronunciar un discurso sobre políticas en el parlamento. Otros añadieron que Abe no debería haber anunciado su dimisión tan sólo dos días después de participar en las reuniones del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
El portavoz del gobierno Kaoru Yosano reveló el miércoles que parte de la decisión de Abe de dimitir se debió a su salud, aunque Abe no lo mencionó en la conferencia de prensa.
Los líderes empresariales de Japón también expresaron su sorpresa ante la decisión de Abe. Fujio Mitarai, presidente de la Federación Empresarial de Japón, aseguró en un comunicado estar » conmocionado» por la decisión y subrayó que un nuevo gobierno debería establecerse cuanto antes para evitar un vacío político, lo que también comentó el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Japón, NobuoYamaguchi.
Afectada por la dimisión de Abe, la Bolsa de Tokio también sufrió ciertas fluctuaciones, señalaron algunos agentes.
Abe, que llegó al poder el pasado mes de septiembre, ha visto su popularidad mermada tras los escándalos en los que se han visto envueltos sus ministros, los errores en el registro de las aportaciones a la Seguridad Social de alrededor de 50 millones de contribuyentes, así como una severa derrota en las elecciones de julio a la cámara alta nipona.
El 27 de agosto, Abe remodeló el gabinete y reemplazó a sus miembros con veteranos políticos en aras de recobrar la confianza de la opinión pública. Sin embargo, en menos de una semana, el nuevo ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Takehiko Endo, dimitió por un escándalo que envolvió al grupo de agricultores que encabezaba. Mientras tanto, el ministro de Asuntos Internos, Hiroya Masuda, admitió el sábado errores en su propio informe de su financiación política.
Abe ya insinuó su posible dimisión en una conferencia de prensa sostenida después del Foro de Cooperación Económica Asia- Pacífico (APEC) celebrado en Sydney, indicando que «no tengo intención de aferrarme a mis deberes» como primer ministro si no logro que el Parlamento acuerde la extensión de la misión de las tropas niponas en las operaciones antiterroristas comandadas por Estados Unidos.
Durante la sesión extraordinaria de la Dieta que empezó el lunes, el bloque gobernante y la oposición, encabezada por el Partido Democrático de Japón (DPJ, siglas en inglés), debatirán la ampliación de la ley antiterrorista, que autoriza al envío de barcos de la Fuerza Marítima de Autodefensa (MSDF, siglas en inglés) para respaldar la campaña antiterrorista en Afganistán de la flota estadounidense.
El DPJ, quien cuenta con mayoría en la Cámara de Consejeros, ha reiterado su oposición a la ampliación de la ley, originalmente ratificada en octubre de 2001 tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, y la cual se ha extendido tres veces.
Ozawa subrayó el miércoles por la tarde que el mayor bloque de la oposición mantendrá su política contra la ampliación de la ley.