La candidata a la presidencia de Guatemala y premio Nobel de la Paz 1992, la indígena Rigoberta Menchú, depositó su voto en un colegio electoral de la capital guatemalteca en los comicios para elegir presidente, vicepresidente, renovar el Congreso y las alcaldías.
Tras mostrar su satisfacción al término de una «larga campaña de hormiga», Menchú hizo un llamado a «todas las mujeres y jóvenes que hagan de estas elecciones realmente un acto cívico, pacífico, sin violencia, sin agresiones porque ya pasó el tiempo de la campaña».
La formación por la que aspira a la presidencia, Encuentro por Guatemala (EG, centro-izquierda), ha sido uno de los principales blancos de la violencia política, que a lo largo de la campaña electoral dejó medio centenar de muertos entre aspirantes, simpatizantes y activistas.
Menchú, primera mujer que aspira a la presidencia de Guatemala, estaba acompañada en el colegio electoral Adrián Zapata de la capital por el candidato a la vicepresidencia de su fórmula, Fernando Montenegro.