Las bolsas europeas y asiáticas cerraron una semana de vaivenes, en la que los inversores parecieron volver paulatinamente a los mercados, pero sin quitar ojo a Wall Street y de las decisiones de los bancos centrales.
Hacia las 10H00 GMT del viernes, las bolsas europeas mostraban un retroceso generalizado, que borró la frágil recuperación del día anterior y el vigoroso impulso que tomaron a principios de semana, alentadas por la decisión de la Reserva Federal estadounidense de bajar su tasa de interés principal.
Los mercados esperaban, a las 14H00 GMT, la publicación de las cifras de ventas inmobiliarias en Estados Unidos en julio.
«Las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos van a centrar toda la atención. Una bajada más fuerte de lo previsto podría reavivar el nerviosismo y confirmar las declaraciones más alarmistas del estado del mercado», comentó Valérie Plagnol, codirectora de estrategia del banco francés Crédit Mutuel CIC.
Esos datos en Estados Unidos coinciden además con el impacto de la crisis de los crédito inmobiliarios de riesgo, que los expertos siguen debatiendo.
El Fondo Monetario Internacional ya declaró esta semana que prevé un «cierto impacto» en la actividad mundial.
En Europa, la caída de los índices fue de 0,10% a 0,50% en la mayoría de mercados.
Las bajadas más fuertes se observaban en Francfort, donde el Dax se encogía de 0,53% y en Madrid, donde el Ibex perdía 0,48%. En la bolsa suiza, el SMI perdía 0,39% y en París, el CAC 40 cedía 0,23%.
La bolsa de Londres fue de las más resistentes, y su índice Footsie sólo perdía 0,15%.
Los mercados asiáticos habían cerrado previamente a la baja a causa de la recogida de beneficios de los inversores, que siguen con los ojos puestos en las bolsas y el sector inmobiliario estadounidense.
El volumen de negocios fue escaso en la mayoría de las plazas y los corredores prefirieron actuar con cautela a la espera de esos nuevos datos provenientes de Estados Unidos, donde Wall Street había cerrado horas antes con una posición neutra.
Solamente la bolsa de Shanghai salió de esa tónica, con un nuevo récord gracias a buenos resultados de las empresas chinas.
«El escaso volumen reafirma las dudas de los inversores», explicó Hiroichi Nishi, jefe de inversión en acciones de la compañía Nikko Cordial Securities en Tokio.
«Sin embargo, la búsqueda de oportunidades mantendrá previsiblemente los precios, ya que algunos inversores creen que lo peor de la caída de los créditos inmobiliarios de riesgo en Estados Unidos ya pasó», añadió.
La bolsa de Tokio cerró el viernes con una caída de 0,41%, y la de Hong Kong con 0,2%.
El índice Kospi de Corea del Sur bajó 0,5% y el índice S