Pide ayuda por TV


El rehén alemán Rudolf Blechschmidt, en manos de los talibanes desde el 18 de julio en Afganistán, pidió ayuda a los gobiernos alemán y afgano el jueves por la mañana en un ví­deo difundido por una cadena de televisión privada afgana, comprobó una periodista de la AFP.


Cuatro afganos presentados como los cuatro colegas del alemán secuestrados junto con este último aparecieron también en otro plano del ví­deo, la segunda filmación en la que aparece Blechschmidt, tras una primera difundida por la cadena Al Yazira dos semanas después de su cautiverio.

«Estoy prisionero, no tengo buena salud», declaró el ingeniero alemán, de 62 años, que apareció en las imágenes tosiendo y medio recostado.

«Estoy en muy mal estado de salud», repitió en el ví­deo, de menos de dos minutos y difundido por la cadena privada Tolo.

«Quiero que el gobierno afgano y la embajada de Alemania hagan todo lo posible para que pueda ser liberado rápidamente», dijo en un inglés con fuerte acento alemán y en un tono desesperado, haciendo esfuerzos para hablar.

En el ví­deo, su voz era doblada por un traductor.

Blechschmidt fue secuestrado el 18 de julio en el sur de Afganistán por los talibanes.

Según la presentadora de la emisora, los talibanes han pedido que abandonen el paí­s los 3.000 soldados alemanes desplegados en Afganistán, donde están integrados en la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN, a cambio de la liberación de los rehenes.

Los integristas también exigen la liberación de una decena de presos talibanes para dejar libres a los secuestrados.

En otro plano del ví­deo aparecí­an de pie y vestidos de forma tradicional cuatro afganos, presentados como los compañeros del ingeniero alemán secuestrados al mismo tiempo que este último.

«Queremos que el gobierno de Hamid Karzai nos libere», pidió uno de ellos en pastú, la segunda lengua del paí­s, hablada fundamentalmente por los talibanes.

«Somos afganos y los talibanes también lo son», añadió el rehén antes de pedir a las autoridades del paí­s que «piensen en nuestros hijos».

Blechschmidt y los empleados afganos, así­ como un segundo ingeniero alemán, fueron capturados a unos 100 km al sur de Kabul. El otro rehén alemán fue asesinado por los insurgentes tras haber sufrido un desvanecimiento.

La pasada semana, los talibanes pusieron en contacto telefónico a Blechschmidt con la AFP para dejar patente su precario estado de salud. El secuestrado dijo encontrarse «en las montañas» con sus secuestradores.

Tanto el gobierno de Kabul como el de Berlí­n han rechazado hasta ahora cualquier conversación con los secuestradores.

Además de estos cinco secuestrados, los talibanes mantienen retenidos a 19 evangelistas surcoreanos desde el 19 de julio. Esta misma semana amenazaron con matarles si Seúl no consigue que el gobierno afgano acepte canjearlos por presos talibanes.