Protestas por cumbre


Postura. Cientos de personas marcharon por las calles de Ottawa para mostrar su rechazo a la cumbre de presidentes.

Vallas de metal y un fuerte despliegue policial dominaban el paisaje el domingo en Ottawa, donde un millar de manifestantes protestaron contra la cumbre de mandatarios de América del Norte que comienza el lunes en el cercano castillo de Montebello, aislado por un impresionante dispositivo de seguridad, constataron periodistas de la AFP.


Alrededor de un millar de personas protestaron a partir de las 13H00 locales (17H00 GMT) frente al Parlamento canadiense en Ottawa, en rechazo a la próxima cumbre de mandatarios de México, Estados Unidos y Canadá, exigiendo el cese de la guerra de Irak y criticando la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN).

Un cartel denunciaba la ASPAN, acordada por los tres paí­ses en 2005 (también conocida como SPP por sus siglas en inglés), como un «proyecto imperialista de Canadá y Estados Unidos para dominar a México».

«SPP: TLCAN armas», decí­a otro de los paneles sostenidos por los manifestantes, que blandí­an mensajes en inglés, francés y castellano.

En medio de la explanada de césped frente al viejo edificio de piedra del Parlamento, las «Abuelitas enojadas», un grupo de ancianas canadienses, entonó canciones «criticando el ASPAN», explicó Pat Howard, de 75 años, junto a Alma, de 86. Como otras de sus compañeras, llegaron al lugar caminando, con la ayuda de bastones, e incluso en silla de ruedas.

Entre los carteles, sobresalí­an algunas banderas de Venezuela y Cuba.

Venezuela «representa una alternativa a la globalización corporativa», dijo abrazado al pabellón de ese paí­s Fehr Marouf, quien se presentó como integrante de Tendencia Marxista Internacional.

El guatemalteco Roberto Miranda, de 52 años, sostení­a otra bandera del paí­s caribeño, porque «apoyar a Venezuela es como apoyar a Guatemala y a México también», explicó a la AFP.

Detrás de un cartel del grupo «Jaque a la guerra» («Echec a la guerre» en francés), el canadiense Edouard Napier, de 76 años, dijo que protestaba «contra la militarización que Bush y su gobierno representan y que es seguida demasiado de cerca por el gobierno» de Canadá.

Del acto central de la protesta, participó Gustavo Iruegas, quien se presentó como el «secretario de relaciones internacionales del legí­timo gobierno de México» (del opositor Andrés Manuel López Obrador), y expresó: «México no tiene enemigos (y) esta alianza (el ASPAN) se los va a procurar».

Los manifestantes, que eran filmados por la policí­a canadiense, marcharon asimismo por delante de las embajadas de México y Estados Unidos en Ottawa.

Bush, el presidente mexicano Felipe Calderón y el primer ministro canadiense Stephen Harper, se reunirán lunes y martes en el castillo de Montebello, a medio camino entre Ottawa y Québec, para una cumbre de mandatarios de América del Norte que se celebrará en este hotel de lujo.

Este domingo, los policí­as parecí­an más numerosos que los habitantes en los alrededores del lugar.

El castillo, construido en postes de madera, fue rodeado para la cumbre de mandatarios de un vallado de tres a cuatro metros de alto en el que se instalaron cámaras de video para vigilancia.

La guardia costera patrulla el rí­o de los Ottaweneses, sobre el que da el terreno en el que está instalado el hotel.

El perí­metro de seguridad aérea es de 60 km2, y se prohí­ben los vuelos en un radio de 20 km, indicó a la AFP un portavoz policial, quien esgrimiendo razones de seguridad, no precisó el número de policí­as movilizados.

Los manifestantes esperan llegar el lunes al mediodí­a lo más cerca posible del vallado.

Los lí­deres de América del Norte no los recibirán, pero podrán verlos por circuito de video, algo que los manifestantes rechazan.

La cumbre trilateral tendrá lugar el martes.