Con las miras altas y la duda de Arturo Vidal, Chile debuta mañana en el Mundial de fútbol de Brasil ante una Australia ilusionada y con la esperanza de sacar partido del fuerte calor de Cuiabá, donde se prevé una temperatura de 35 grados.
Chile parte como clara favorita para sumar tres puntos que le permitan jugarse luego los octavos de final ante España y Holanda, a priori los rivales más duros del Grupo B.
Los días previos al debut han girado en torno a Vidal, que se sometió a una operación del menisco externo de la rodilla derecha el 7 de mayo de la que tardó más de lo previsto en recuperarse. Su participación en un reciente amistoso ante Irlanda del Norte pudo haber sido un paso atrás para su presencia mañana en el estadio Arena Pantanal.
«El proceso de recuperación va por el buen camino», tranquilizó el médico, Giovanni Carcuro, a los aficionados de la «Roja» que seguirán el encuentro en el país y que ya tiñen de bermellón las ruidosas calles de la ciudad brasileña.
La tentación para el seleccionador, el argentino Jorge Sampaoli, es reservar al centrocampista de la Juventus de Turín para los dos partidos más duros, aunque por otro lado, sabe que no hay posibilidad de error mañana en Cuiabá, en el centro-sur de Brasil.
«Queremos hacer historia, tenemos equipo para ello y soñamos con llegar a la semifinal, a la final, con ser campeones. Queremos sobre todo disfrutar y hacer disfrutar a la gente con nuestro juego», dijo el centrocampista reconvertido en defensa Gary Medel, que piensa en grande en la previa del comienzo del torneo.
Australia, con menos fútbol a priori que su rival, apuesta a otros argumentos. «Tengo fe en lo que hemos aprendido en los tres últimos meses, en nosotros y en el sistema del técnico», dijo el delantero australiano Tim Cahill sobre el nuevo entrenador Angelos «Ange» Postecoglu, que suplió al alemán Holger Osiek, quien llevó al equipo a clasificarse al Mundial.
A diferencia de Chile, que trabaja a contrarreloj por Vidal, los «socceroos» han recuperado ya al capitán Mile Jedinak y al centrocampista Mark Bresciano, que tenían molestias físicas.