La Asamblea Legislativa salvadoreña decidirá hoy si aprueba las reformas al Código Penal que pretenden sancionar con mayor severidad a quienes cometen excesos durante las manifestaciones públicas.
Según informaciones procedentes de San Salvador, el mandatario dijo que las reformas no son para coartar las libertades, sino para establecer una herramienta jurídica para erradicar los excesos en las vías públicas.
El endurecimiento de las reformas al Código Penal considera penas que van desde seis meses hasta 10 años de prisión, a lo que organizaciones civiles y de los derechos humanos se oponen, al considerarlas arbitrarias y que servirán para legitimar detenciones.
Las reformas sancionan a quienes invadan instalaciones o edificios, impidan el libre tránsito, obstaculicen las vías y los accesos públicos, en especial de los servicios de salud, además castigan a quienes integren pandillas armadas y provoquen escándalos.
El gobernante dijo a periodistas que toda la población tiene derecho a expresar su inconformidad por algo que considera no estar de acuerdo o que sienta atente contra sus ideas, como lo señala la Constitución, pero no tolerará que las protestas y los reclamos pasen a los abusos.
Saca hizo las anteriores observaciones al inaugurar los trabajos de remodelación del Palacio Municipal de Sonsonate, oeste de la capital salvadoreña.
Las reformas ya fueron aprobadas en un dictamen previo por los grupos parlamentarios del partido gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el Partido de Conciliación Nacional (PCN), cuyos votos, por ser de mayoría simple, bastarían para la aprobación.
Saca expresó que nadie aprueba que durante una manifestación en la vía pública se pinten sus propiedades y se les cause un daño material.