Brasil, único tricampeón mundial Sub-17, parte como favorito para ganar la Copa del Mundo de fútbol de Corea del Sur-2007, que se disputa del 18 de agosto al 9 de septiembre con la curiosa ausencia del último monarca, México, que no pudo clasificarse.
El seleccionado verdeamarelo de Edgard Pereira, vigente subcampeón mundial y pope sudamericano, deberá desplegar su mejor repertorio para subir por séptima vez en doce ediciones al podio de un torneo intercontinental Sub-17, aunque potencias como España, rey europeo, el ascendente equipo colombiano o alguna sorpresa africana intentarán arruinarle el sueño.
El bastonero de este nuevo desafío auriverde es el talentoso Lulinha, figura estelar del Corinthians y de la Seleí§ao en su consagración por octava vez (sobre 12 ediciones) en el último Sudamericano de Ecuador, quien va a por más: «Quiero afianzarme en el primer equipo de Corinthians y seguir ganando cosas con la selección», declaró el volante.
Argentina, jerarca de la categoría Sub-20 pero que jamás levantó la Copa en la división más pequeña (fue dos veces tercero), dependerá mucho de lo magia de Eduardo Salvio y de los planteos tácticos inteligentes de su técnico Miguel Angel Tojo para soñar con llegar por primera vez a la final, en Seúl, el 9 de septiembre.
El campeonato contará con 24 selecciones divididas en seis grupos. Los primeros dos de cada zona avanzarán a los octavos de final, junto con los cuatro mejores terceros.
A priori, el grupo B, en el que Brasil es cabeza de serie, aparece como uno de los más cerrados, con Inglaterra (subcampeón de la UEFA), Corea de Norte (medalla de bronce de la AFC) y Nueva Zelanda (campeón y único representante de Oceanía) luchando por los pasaportes a la segunda ronda.
El grupo C tiene un marcado acento latino, con el conjunto albiceleste, Honduras y España, que estarán acompañados por Siria, una selección en ascenso en materia de juveniles que ya no se conforma con aparecer en las fases finales de los mundiales.
Por su parte, el equipo anfitrión pudo esquivar a las potencias de la categoría, pero deberá tener cuidado con Perú, que jugará un Mundial Sub-17 por segunda vez consecutiva, tras organizar el de 2005. El roce internacional de Costa Rica en torneos internacionales y la incógnita de Togo, que quiere seguir creando sorpresas como lo fue su presencia en Alemania-2006, son las otras barreras que pretenderán saltar los surcoreanos.
Francia, campeón de la edición 2001 cuando Ryamond Domenech era el director de los juveniles galos, tendrá en su grupo D al campeón asiático Japón, a la temible Nigeria, bicampeón de la categoría que perdió con Francia aquella final de Trinidad y Tobago-2001 y buscará revancha, mientras que Haití, debutante absoluto, parece ser la cenicienta de la llave.
El reto de la Colombia de Eduardo Lara será duro, ya que tendrá un desafío de escuelas futbolísticas. Con su dominio de balón y pelota al ras del piso deberá superar el orden táctico alemán, la garra de Ghana (campeón 1991 y 1995 y subcampeón 1993 y 1997) y el despliegue físico trinitense, en un grupo F que se anuncia disputado por su diversidad.
Con este panorama, la fiesta y el espectáculo parecen servidos. Inglaterra abrirá el certamen con Corea del Norte, el 18 de agosto en Seogwipog (14h00 locales), en una jornada que contará con otros tres duelos: Brasil-Nueva-Zelanda (grupo B), Costa Rica-Togo y Corea del Sur-Perú (grupo A).