Según los primeros hallazgos de las investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC) se presume que existe vinculación entre las muertes recientes de dos crímenes en Pedro Ayampuc y en la zona 18, que dejaron cuatro muertes.
mcastanon@lahora.com.gt
La información se conoce, tras la detención del pandillero Carlos Humberto de León Díaz, integrante de una célula delictiva del Barrio 18.
La captura del sindicado se efectuó el pasado lunes, en la colonia Altos de Santa María, en San Pedro Ayampuc, el municipio del departamento de Guatemala, donde fueron asesinadas las hermanas Gemina y Yailin Palala Pocía, de 12 y 15 años respectivamente, el pasado 29 de abril.
De acuerdo con los datos, los responsables de estos hechos aparentemente fueron miembros de la Mara Salvatrucha, quienes en sus disputas territoriales atentaron contra la vida de terceras personas, como sucedió con crímenes posteriores de dos jovencitas.
El 3 de abril murieron las hermanas Kelly Alejandra y Auri Katherine, ambas de apellido Girón, de 15 y 16 años respectivamente, en la colonia Paraíso I, zona 18. En el cuerpo de una de las adolescentes fue localizada una nota que literalmente decía: “Esto es un regalo para la Mara Salvatrucha… de parte del Barrio 18”.
Las jovencitas eran sobrinas del pandillero de la Mara Salvatrucha, Carlos Humberto Girón Zúñiga, alias el “Conejo”, quien según información del Sistema Penitenciario (SP) se encuentra recluido en la cárcel Fraijanes II temporalmente, desde el 11 de marzo de 2013.
Las pesquisas indican que las hermanas Girón fueron asesinadas supuestamente por miembros del Barrio 18, para justificar “una venganza”, por la muerte de las hermanas Palala Pocía.
“TERRITORIOS EN PROPIEDAD”
El análisis del mes de abril de muertes violentas de mujeres realizado por el Grupo Guatemalteco de Mujeres (GGM), refiere que es preocupante el contexto social en que las niñas, adolescentes y jóvenes viven y conviven cotidianamente cuando los barrios y comunidades de residencia están cooptados o han sido declarados “territorios en propiedad” de las diversas clicas que componen la mara o pandilla.
De acuerdo con el informe de esa instancia, en el mes de abril se registraron 12 muertes violentas de mujeres menores de 18 años y 10 más fueron mujeres jóvenes entre los 18 y 20 años, que en conjunto comprenden el 40 por ciento del total de muertes reportadas durante todo el mes.
Las estadísticas generales, realizadas con información del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), explica que en el primer cuatrimestre de 2014, 233 mujeres fueron asesinadas; en tanto, en 2013 durante el mismo período murieron 287; en 2012, 210. Las cifras reflejan “una tendencia al alza, aunque el aumento es leve”, se explica.