La fecha de la Semana Santa depende de dos notables sucesos: el plenilunio y el equinoccio de primavera. El plenilunio consiste en que la luna está completamente iluminada por el Sol; fenómeno que (como cada fase lunar) ocurre cada 29.5 días aproximadamente. El equinoccio consiste en que el día y la noche tienen la misma duración. En el año ocurren dos equinoccios: el de primavera, el 21 o el 22 de marzo, en el hemisferio norte; y el de verano, el 22 o el 23 de septiembre, en el hemisferio sur.
El día de Pascua de Resurrección, con el cual termina la Semana Santa, debe celebrarse en el primer día domingo que sigue a la primera luna llena que acontece durante o después del equinoccio de primavera. Empero, con respecto al calendario común, que es el gregoriano, la fecha en que acontece esa primera luna llena es variable. Por consiguiente, también es variable la fecha en que ocurre aquel primer domingo. En suma: la fecha de la Pascua de Resurrección varía porque se calcula conforme a un calendario lunar y se celebra conforme a un calendario solar.
Por supuesto, si varía la fecha de la Pascua de Resurrección, varía la fecha de otras festividades de la iglesia católica. Varía, por ejemplo, la fecha de estas festividades: Domingo de Ramos (siete días antes de la Pascua de Resurrección); Jueves Santo (tres días antes), Viernes Santo (dos días antes), Sábado Santo (un día antes), Ascensión (39 días después), Pentecostés (49 días después) y Corpus Christi (sesenta días después).
La variación de la fecha de la Semana Santa tiene límites. Efectivamente, el domingo de Pascua de Resurrección no puede celebrarse antes del equinoccio de primavera, es decir, no puede celebrarse antes del día 21 o 22 de marzo. Tampoco puede celebrarse después del día 25 de abril, por esta razón: es posible que la primera luna llena después del equinoccio de primavera ocurra hasta el 18 de abril; y si este día es domingo, la Pascua de Resurrección tiene que celebrarse el día domingo siguiente, es decir, el 25 del mismo mes.
En el procedimiento que la iglesia católica aplica para calcular la fecha de la Semana Santa, la luna no necesariamente es la luna llena astronómica. Es la luna del calendario lunar eclesiástico. En ese calendario, la luna llena ocurre el día décimo-cuarto después de una luna nueva de ese mismo calendario. Esta luna no está expuesta a la variación de tiempo a la que está expuesta la luna astronómica. En ese mismo procedimiento, el equinoccio de primavera no necesariamente es el equinoccio astronómico. Es un equinoccio eclesiástico, que ocurre el 21 de Marzo, es decir, no está expuesto a la variación a la que está expuesto el equinoccio astronómico. Finalmente, el procedimiento introduce una notable excepción: si la fecha calculada de celebración de la Pascua de Resurrección es también la fecha en que se celebra la Pascua judía, entonces la Pascua de Resurrección se celebra en el domingo siguiente.
Post scriptum. La fecha más frecuente del domingo de Pascua de Resurrección es el 19 de abril. Esta frecuencia equivale a cuatro veces cada cien años. La fecha menos frecuente es el 22 de marzo. Esta frecuencia equivale a cinco veces cada milenio.