Gasoducto en Guatemala


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Como en época de Romeo Lucas García, al gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti le gustan las obras faraónicas: El Canal Seco, la hidroeléctrica de Xalalá y hoy un gasoducto de 600 kilómetros de los cuales 180 estarían en territorio de Guatemala, de la frontera de México a la ciudad de Escuintla, con una inversión estimada de US$800 millones que financiaría el Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


Guatemala tendría que pagar 40% de la inversión, México el 60%, en el territorio guatemalteco sólo estarían 180 kilómetros, el 30%; el producto a transportar y vender sería mexicano, razón por la cual la proporción de inversión debería ser distinta: Guatemala no debería aportar más de 25% y así compensar que sólo tendremos el 30% del trayecto y el único proveedor del producto es México. Adicionalmente, debería de preverse un peaje para que en un tiempo máximo de 10 años se amortizara y se pagara esta inversión al BID.

El paso a utilizar es el derecho de vía del ferrocarril propiedad del Estado y que recientemente, como consecuencia de la “estúpida” acción de Óscar Berger de declarar lesiva esa concesión que otorgara el gobierno de Álvaro Arzú, produjo que el gobierno pagara de nuestros impuestos Q115.3 millones a Ferrovías de Guatemala, subsidiaria de la empresa Railroad Development Corporation. De esa “mulada” no se habló mayor cosa porque se trataba “del gobierno empresarial” que gerenció Óscar Berger, evidenciándose que tristemente en Guatemala, si los abusos, errores o movidas los cometen achichincles o allegados a parte de la supercúpula económica no pasa nada.

Ejemplo de ello es el Banco Empresarial, donde un grupito encabezado por el ex Ministro de Salud Pública, Marco Tulio Sosa Ramírez, se apropió de Q530 millones de los ahorrantes y depositantes. A diferencia de los bancos del Café, de Comercio, Metropolitano y Promotor que están en proceso penal y civil, del Banco Empresarial no se dijo nada ni se hizo nada pública y judicialmente, lo que comprueba que varios de los gobiernos de la época democrática se han dedicado a servir y privilegiar a los de arriba sin importarles la clase media, ni la enorme población en pobreza y extrema pobreza.

Son esos abusos los que propician gobiernos de extrema derecha e izquierda, el péndulo se mueve de un extremo a otro y no se eligen gobiernos de centro izquierda o de centro derecha que produzcan los progresos que saquen adelante al país, como es el caso de Chile, México o Panamá. Es importante que las decisiones de envergadura nacional se hagan pensando en el bien común, respetando el Estado de Derecho y no para servir a parte de la cúpula económica y quedarse mamando y bebiendo leche con el conejo.

¿Qué sucedería si se confirma que en el área de Quiché y Petén se comprueba que hay importantes yacimientos de gas natural? ¿Estarían los cogeneradores privados de electricidad a base de petróleo y carbón dispuestos a consumir gas guatemalteco y mexicano y cómo esto beneficiaría al consumidor?
¡Guatemala es primero!