El todopoderoso Bayern Munich doblegó ayer por 4-0 al Hannover en el último partido de la jornada 22 de la Liga alemana, convertida ya en un mero trámite para el equipo al mando de Josep Guardiola.
Con goles de Thomas Müller (25′ y 59′), Thiago (34′) y Mario Mandzukic (66′), el campeón alemán y europeo suma ya 46 partidos invicto y amplió a 14 la seguidilla de victorias consecutivas, igualando la plusmarca de la temporada pasada.
La victoria a domicilio situó al equipo de Múnich con 62 puntos y 19 de ventaja frente al escolta, Bayer Leverkusen, que cayó el sábado por 3-1 ante el Wolfsburgo. Los bávaros superan por 20 unidades al Borussia Dortmund, perdedor por 3-0 de un duelo en casa del atribulado Hamburgo.
«Estamos en ritmo y queremos seguir en ritmo. Tenemos una buena dinámica de grupo y una buena higiene en el equipo. Y así queremos seguir», celebró el director deportivo del Bayern, Matthias Sammer, tras el cotejo.
De continuar con la racha victoriosa, los analistas alemanes ya calculan que el Bayern podría ser campeón el 15 de marzo después del choque en campo del Leverkusen, nueve fechas antes del cierre.
«La Liga de Campeones es como una buena comida en un restaurante lindo. La Bundesliga es como comer pizza cada día, o hamburguesas», dijo Guardiola en la antesala del choque que se asemejó a un entrenamiento para los bávaros.
Días después del triunfo de 2-0 sobre el Arsenal que dejó al Bayern con un pie en cuartos de la Liga de Campeones, Guardiola dispuso la rotación de varios jugadores.
Bastian Schweinsteiger retornó a la formación inicial tras una pausa de cuatro meses por lesión de tobillo y reemplazó a Toni Kroos, Rafinha sustituyó a Dante, Thomas Müller ingresó por Arjen Robben y la portería fue encomendada a un impecable Tom Starke para dar un respiro a Manuel Neuer. El español Javi Martínez, por su parte, actuó de central.
Los bávaros dieron muestra de una eficacia difícil de superar y convirtieron en gol su primera chance ante el arco del Hannover. Thomas Müller cabeceó un centro enviado por Rafinha desde la banda derecha y anotó su noveno gol de la temporada a los 25 minutos.
Nueve minutos más tarde, el hispanobrasileño Thiago paraba de pechito un pase de Schweinsteiger para ejecutar su segundo gol en esta campaña.
A partir de allí, fue «pura pizza» para los de Guardiola, especialmente después de que el centrocampista germano de origen brasileño Leonardo Bittencourt tuviera que abandonar el campo con problemas tras un choque que le valió una amonestación al zaguero Rafinha.
Tras la pausa, el Hannover empezó a aflojar la labor defensiva y a lanzarse más al ataque como una ocasión en la que Starke despejó un balón del húngaro Szabolcs Huszti.
Pero la buena fase del Hannover se cortó de forma abrupta con el 3-0. David Alaba se desprendió por la banda izquierda y envió un tiro cruzado que Mario Mandzukic prolongó de taquito para confusión de la defensa de los locales. Thomas Müller aprovechó el hueco para aumentar la diferencia.
Minutos más tarde, Mario Mandzukic cabeceaba un centro de Rafinha y ponía el marcador en 4-0. Schweinsteiger fue reemplazado a los 72 minutos por el peruano Claudio Pizarro. «Me hizo muy bien jugar hoy desde el principio. Estoy mejorando», dijo un satisfecho Schweinsteiger.
En el final del partido, los muniqueses rebajaron el ritmo y los dueños de casa intentaron sin éxito salvar la cara con un gol.
Con este resultado, los bávaros llevan ganados seis partidos en el último mes y anotado 22 goles sin recibir ni uno solo.
En el otro duelo que completó la fecha, el Eintracht Frankfurt perdió una ocasión de alejarse claramente de la zona de descenso al empatar sin goles con el visitante Werder Bremen, un rival también en situación de peligro.