El delantero brasileño del Barcelona Neymar arremetió contra el presidente de su ex club, Santos, y volvió a defender con firmeza a su padre, acusado por el dirigente de haber actuado de manera «deshonesta» al negociar el pase del jugador al equipo catalán.
«Estoy harto de toda esta falsedad. Me tiene harto tanta habladuría», escribió el joven de 21 años anoche en su cuenta en Instagram, donde tiene más de tres millones de seguidores.
El desahogo de Neymar es una respuesta a las declaraciones que Luis Álvaro Ribeiro, alias Laor, realizó al programa SporTV, en las que sostuvo que Neymar Silva Santos, padre del jugador, fue «deshonesto» con el club brasileño.
El presidente, actualmente en licencia, acusa al padre del delantero de haber negociado en 2011 un contrato anticipado con el Barcelona, en el que se acordó que el club español le pagaría 40 millones de euros (unos 54 millones de dólares) a la empresa que posee con su hijo, N&N (Neymar y Neymar), cuando el fichaje se concretara.
«Él negó todas las veces que hubiera recibido un centavo del Barcelona, lo que es una demostración de falta de honestidad imperdonable en mi opinión», dijo Laor respecto al dinero recibido por Neymar padre, de cuyo total 10 millones de euros le fueron adelantados en 2011, cuando todavía estaba vigente el contrato de Neymar con el Santos.
Las sospechas en torno al valor real que el Barcelona pagó por Neymar surgieron después de que la prensa española denunciara que dicho monto fue de 95 millones de euros (unos 128 millones de dólares), y no de 57,1 millones de euros (unos 77,7 millones de dólares) tal como había informado el club. Tras la denuncia, la dirección catalana admitió que al monto anunciado había que sumarle comisiones y otros gastos, lo que elevaría el valor a 86,2 millones de euros (unos 117,3 millones de dólares).
Respecto al dinero que Neymar padre admitió haber recibido del Barcelona, su hijo afirmó: «Si él (Laor) pensó que mi padre era burro, se engañó mucho. Soy fan y continúo siéndolo de mi padre por haberme llevado donde estoy. Si él ganó millones ¿cuál es el problema? Él trabajó y no quedó esperando nada que cayera del cielo».
Además de la molestia por el hecho de que el padre de Neymar acabó recibiendo más dinero que el Santos por el pase, el Santos cuestiona que Neymar haya disputado por el Santos la final del Mundial de Clubes en 2012, precisamente ante el Barcelona, existiendo ese acuerdo. El partido terminó con un rotundo 4-0 a favor del Barcelona.
También el padre de Neymar se defendió de las acusaciones y atacó al Santos y al grupo inversor DIS, que también poseía derechos sobre el jugador y que también exige, al igual que el Santos, que si el valor real del pase fue mayor al anunciado se les pague la diferencia que les corresponde.
Según publicó Neymar padre en la página web de su hijo, el Santos «participó de todos los pasos» de la negociación y cuestiona: «Por mis empresas yo respondo. Ahora, por el Santos, ¿quién responde? Uno no recuerda lo que firmó y el otro, como vice, dice que no sabía nada».
El empresario alude a una carta que firmó el presidente del Santos en 2011, autorizándolo, como representante del jugador, a «conversar» con otros clubes.
Consultado al momento de que Neymar padre exhibió públicamente la carta, el presidente del Santos dijo no recordar haberla firmado. Más tarde, en declaraciones al portal UOL, dijo que no la recordó en el momento por tratarse de una carta «sin ninguna importancia», puesto que «nadie puede impedir, por más que quiera» que alguien converse con otras personas o clubes.
El último capítulo de la polémica tuvo lugar el miércoles, cuando la fiscalía española pidió la imputación del Barcelona para investigar la existencia de un posible delito contra la Hacienda Pública por el polémico fichaje, en un fraude cuyo valor ascendería a 9,1 millones de euros (12,5 millones de dólares).
Según la fiscalía, en el fichaje de Neymar «constan hasta nueve contratos diferentes por diversas causas (…) en los que se acuerda el abono de cuantiosas cantidades a sociedades que giran en la órbita del jugador», pues en todas interviene en su representación su padre.