Intensas negociaciones por rehenes


Medidas. En Afganistán se ha redoblado la seguridad alrededor de la embajada de Corea del Sur.

Los responsables afganos proseguí­an hoy unas intensas negociaciones con los talibanes para lograr la liberación de 23 rehenes surcoreanos en poder de los rebeldes islamistas, quienes han amenazado con matarlos en las próximas horas si no se aceptan sus exigencias.


Los talibanes exigen la liberación de 23 de sus militantes actualmente encarcelados antes de las 14H30 GMT. En caso contrario, ejecutarán a los rehenes.

«Estamos trabajando contrarreloj», afirmó el portavoz del ministerio del Interior, Zemarai Bashary, al declarar su «esperanza de éxito» en la liberación de los surcoreanos y del alemán aún presuntamente en poder de los talibanes.

Sobre este último planea la incertidumbre, pues las autoridades afganas se niegan a hablar del caso por motivos de seguridad.

Dos alemanes fueron secuestrados el miércoles pasado en la provincia de Wardak, a 100 km al sur de Kabul. El sábado, los talibanes afirmaron haberlos ejecutado.

Ayer se halló el cadáver de uno de ellos con impactos de bala.

En cuanto a la suerte de los 23 rehenes surcoreanos, cristianos evangelistas, por el momento prosiguen las negociaciones entre los jefes tribales, mediadores por cuenta del gobierno, y los talibanes en la provincia de Ghazni, a unos 140 km al sur de Kabul, donde presuntamente permanecen capturados desde el jueves.

Los 23 surcoreanos –en su mayorí­a mujeres– son el grupo más grande de extranjeros secuestrados en Afganistán desde la caí­da del régimen talibán, a finales de 2001.

Los rebeldes concedieron el domingo por la noche un aplazamiento de 24 horas en el ultimátum fijado para ejecutar a los surcoreanos, dando como nuevo plazo hasta las 14H30 GMT.

«Esperamos que su liberación se realice a través de conversaciones más que mediante una operación militar», aclaró por su parte el portavoz ministerial Bashary.

El portavoz habitual de los talibanes, Yussuf Ahmadi, confirmó a la AFP por teléfono la continuación de las negociaciones, pero señaló que «no se desarrollan demasiado bien».

«Si siguen por ese camino, los rehenes serán ejecutados», recalcó.

«Pedimos la liberación de 23 prisioneros, pero la delegación (negociadora por cuenta del gobierno afgano) nos ha dicho que están detenidos en prisiones estadounidenses y que no está en posición de liberarlos», explicó Ahmadi.

El portavoz talibán dijo que los rehenes se encuentran «en buena salud».

Las fuerzas afganas e internacionales rastrearon el domingo la zona donde presuntamente se encuentran los surcoreanos, capturados cuando se dirigí­an desde Kandahar (sur) a Kabul en automóvil en el marco oficial de una misión humanitaria.

En cuanto a los rehenes alemanes, el portavoz ministerial Bashary confirmó que el cadáver hallado el domingo presentaba «varias heridas de bala, en diferentes partes».

«Una autopsia determinará si murió de un ataque cardí­aco (como se aseguró el domingo) y luego se le disparó o si, en cambio, fue asesinado», añadió.

El cuerdo de alemán, un ingeniero de 44 años, debe ser repatriado a Alemania, según el ministerio alemán de Relaciones Exteriores.

Los talibanes exigieron a cambio de la libertad de los rehenes alemanes la retirada de los 3.000 militares alemanes en Afganistán y un canje de presos.

La canciller Angela Merkel advirtió el domingo que Berlí­n no cederá a chantaje alguno sobre el tema de los rehenes.

Los talibanes han multiplicado los secuestros tras la liberación, en marzo, del periodista italiano Daniele Mastrogiacomo a cambio de cinco islamistas presos.

Ello le valió a Kabúl duras crí­ticas, sobre todo porque el chófer y el traductor del italiano, también secuestrados con él, fueron ejecutados posteriormente.

El presidente afgano, Hamid Karzai, aseguró que no se volverí­a a aceptar ningún canje de ese estilo. La última ejecución de un rehén extranjero en Afganistán fue la de un ingeniero indio, en abril de 2006.