Psicopatología del hombre agresor a las mujeres


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Nos avecinamos a la conmemoración de la fecha del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, recordando el hecho descrito en su momento, como el asesinato de las tres hermanas Mirabal. Que tuvo lugar el 25 de noviembre de 1960, en la República Dominicana. El tiempo ha transcurrido, pero aún, a la sociedad le cuesta entender por qué ocurre la violencia contra la mujer. Todavía, la gente se pregunta si es verdad que existe, aunque este tipo de violencia transcurra día a día. Tal vez, sin que las propias mujeres se percaten de ella.

Dra. Ana Cristina Morales


Es de considerar que negar la existencia de la violencia contra la mujer, es debido a que al proclamarla se está cuestionando el orden social y sus instituciones (entre ellas, a la familia, la Iglesia y al Estado). Por lo cual no conviene explicar el tema o aclarar la problemática. Es mejor buscar enfermedades y asumir problemas psiquiátricos, que aclarar que el problema de violencia contra la mujer se debe al machismo, al patriarcado, a la consideración de que la mujer deberá continuar siendo sierva del hombre. Así que si hablamos de psicopatología o enfermedad en el ámbito psicológico no se debería enfocar desde lo individual, sino desde lo social. El machismo enferma. Tanto a hombres como a mujeres, restringe libertades para ambos, así como, merma la calidad y la calidez de vida. No es exageración, ni es porque las feministas lo digan, la realidad se puede tratar de esconder, pero tarde o temprano se descubre y sale con mayor luz.

Todas las personas poseen rasgos determinados del carácter, algunos de los cuales contribuyen a enfermar de manera individual. También se pueden encontrar enfermedades psiquiátricas yuxtapuestas en el agresor. Pero no podemos dejar de evidenciar que la creencia de la supremacía del hombre ante la mujer es lo que genera la agresión hacia ella. La mujer por serlo, es vista como inferior, un objeto de propiedad del hombre, como un ser carente de muchas propiedades, entre ellas, su cuerpo, su vida y su destino. Miro de manera frecuente, muy a mi pesar, cuando las mujeres establecen una relación de pareja, como se encuentran siendo víctimas de su rol sexual estereotipado. Le entregan a su hombre hasta la mínima e invisible pertenencia. Su cuerpo, su alma, sus ilusiones, sus deseos, su salud y hasta su vida. En fin, la vida que cada una tendrá, dependerá del aprecio que cada uno de sus acompañantes haga de lo que se le está entregando. Entonces, la vida y el destino de muchas mujeres se encontrarán en las manos de su hombre.

Se ha dicho que los hombres agreden a la mujer porque son alcohólicos, son enfermos mentales, tienen algún problema cerebral orgánico. Pero ello ha quedado en mitos, por ejemplo, no todos los alcohólicos agreden y si agreden ¿Por qué con especificidad hacia su pareja mujer? Se han realizado estudios buscando la presunta psicopatología o enfermedad psiquiátrica de los agresores y no se ha observado ninguna en especial. Lo que se ha encontrado es que el hombre que agrede a una mujer, cree en la superioridad del hombre y la inferioridad de la mujer, considera que debe ser obedecido por ella, que él es más fuerte, inteligente,  es el proveedor absoluto del hogar y posee una autoestima baja. Que su esposa y todas las mujeres del mundo, en fin son inferiores a él. Que tiene derechos absolutos sobre la vida de su pareja y puede corregirla incluso físicamente si ella no tiene intención de ver su verdad. Hagan la prueba de preguntarle a un hombre ¿Por qué agrede a su pareja? Y él les hará comentarios como éste: Es que se me puso al brinco, no me hace caso, me hace enojar.

Ninguna persona escapa de haberse educado y socializado en el patriarcado. Así que tanto hombres como mujeres podemos presentar actitudes machistas. Es fácil querer obviar la realidad. Pero cuando esta realidad nos toca, se hace evidente lo invisible. Las mujeres desean vivir en una sociedad libre de violencia, en una sociedad con iguales oportunidades y derechos. Al decir esto, se tergiversa de manera sarcástica que las mujeres quieren ser iguales a los hombres. Cosa que no es cierto, ya que lo que se desea es tener la oportunidad de vivir apropiándose de sí misma y sin la carga que implica ser violentada en la casa, en las calles, en el trabajo, al conducir un vehículo y en todos los contextos posibles.

Para concluir no me resta más que decir que no hay una psicopatología del hombre agresor que explique por qué los hombres continúan violentando a sus parejas. Que la violencia contra la mujer, se tiene que explicar una y otra vez para que exista un mejor entendimiento, tal vez, encontrando formas de expresión mucho más sencillas y claras. Para que el mensaje pueda llegar a todas las mujeres, pero también a los hombres.
Este domingo a las 17:00 horas se realizará una vigilia para renovar el compromiso de exigir justicia por las más de 8 mil mujeres víctimas de femicidio. Punto de encuentro 6ta. avenida y 8va. calle de la zona 1.