El ministro de Trabajo, Carlos Contreras, indicó que se trabaja en las comisiones paritarias para llegar a acuerdos y un posible incremento al salario mínimo, aunque aseguró no tener algún consenso sobre el tema.
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Contreras dijo que el tema del salario mínimo ha sido enfocado como parte de la política nacional de empleo, y es algo que está ligado a remuneraciones, pero también es un instrumento para la inversión y el empleo, así como el mejoramiento de las condiciones de vida de todos los trabajadores guatemaltecos.
Por lo que la Comisión Nacional del Salario tendrá que realizar un análisis sobre los datos técnicos y tomar una decisión que contribuya directamente a la generación de mayor empleo sosteniendo el empleo formal que ya se tiene.
“El gran desafío de la remuneración y de la política nacional de empleo es que se crezca en empleo formal y no se disminuya, si nosotros definimos una decisión salarial por encima de los aspectos racionales y técnicos, lo que generamos es un incremento de la informalidad que es lo que ya se rompió en esta tendencia que se está viviendo”, expuso el jefe de la cartera del trabajo.
Según datos del Ministro de Trabajo, el salario mínimo formal es devengado por alrededor de 1 millón y medio de guatemaltecos; el resto de la población económicamente activa –6.2 millones de personas– no lo recibe.
INCREMENTO DE 5 POR CIENTO
El año pasado, la Comisión Nacional del Salario recomendó un incremento o un ajuste al salario mínimo ligado a una fórmula que tiene en cuenta tres aspectos, por un lado la inflación proyectada en un porcentaje, por otro lado el crecimiento del Producto Interno Bruto y una deducción del crecimiento poblacional para remunerar la contribución de mano de obra al crecimiento de la economía del país.
Es de esa cuenta que la recomendación de dicha comisión el año pasado fue incrementar en un 5 por ciento el salario mínimo.
Contreras indica que en la última encuesta de Empleo e Ingresos, se informa de un crecimiento real en las remuneraciones de la población económicamente activa de un 8 por ciento, lo cual demuestra que una decisión ligada a aspectos técnicos genera que el salario mínimo realmente se convierta verdaderamente en un pago mínimo y que el salario real de los guatemaltecos crezca por encima del mínimo.
“De esta manera se genera una ruptura en una situación defectuosa del comportamiento del salario que se ha dado históricamente, y es que el salario mínimo se constituía en el máximo para la remuneración de los guatemaltecos”, dice el funcionario.
Un ajuste en el salario mínimo de manera técnica de un 5 por ciento permitió un crecimiento real de las remuneraciones de un 8 por ciento.