Derecha recalcitrante y abusiva


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En Guatemala la derecha oligárquica recalcitrante y abusiva, sigue manejando el país como si fuera su finca, se creen dueños de vidas y haciendas, atropellan los derechos de la gente, manipulan a los gobernantes, ignoran las leyes, el Estado de Derecho y gozan de impunidad.

Factor Méndez Doninelli


Indoctos que cacarean cuando se afirma que en Guatemala se necesita hacer la reforma agraria, sin presentar argumentos sólidos de oposición, intolerantes que no respetan las consultas populares vinculantes con normas internacionales de derechos humanos, indolentes ante el sufrimiento humano y  las demandas comunitarias.

La derecha de este país es una partida de jurásicos oscurantistas, trasnochados, que siguen usando el maniqueo discurso de la guerra fría, actuando con violencia y abuso ante la complacencia de autoridades y gobernantes lacayos.

Según un reporte del Centro de Medios Independientes de Guatemala CMI, el terrateniente Leonel Ponce, propietario de una finca  aledaña a la comunidad maya  Q’eqchíe Monte Olivos, Cubil, departamento de Alta Verapaz, es el responsable del ataque armado en el que resultaron heridos por proyectiles de armas de fuego, varios pobladores. Indica la información que “hace algunos años” las comunidades indígenas iniciaron negociaciones con el señor Ponce, para comprar tierras, pero él decidió vender parte de la finca a la empresa hidro Santa Rita, que proyecta construir una hidroeléctrica sobre los ríos Canguinic y Dolores.

Por otra parte, un comunicado del Frente Popular identifica a los heridos como Juan David Guitz Cu (32), Víctor Manuel Paau Ical (31), Carlos Isaías Guitz Pop (30), Julio Ramiro Guitz Cu y Julio César Guitz Pop, pertenecientes a la comunidad Xalaha, Monte Olivo, del municipio de Cobán. Agrega el citado comunicado que después de disparar las armas, el terrateniente ordenó quemar unas 30 viviendas campesinas, “dejando a las familias sin ninguna protección y vulnerables ante la inexistencia de alternativas para refugiarse y subsistir.”

El Frente Popular también denuncia que,…”En Las Verapaces, la finca, el agronegocio, la hidroeléctrica y la mina, siguen agrediendo a las comunidades y pueblos, ante la complicidad por omisión del Estado y del actual gobierno, que se ha negado a investigar y castigar a los agresores de campesinos q’eqchi’ y poqomchí que han sufrido atentados a manos de empleados de empresas de palma, caña de azúcar, hidroeléctricas y de finqueros, quienes investidos de impunidad se han convertido en “señores de la muerte” en esa región del país.”

En el pasado, la comunidad Monte Olivo, ha sufrido constantes ataques por parte de la empresa y sus sicarios. En agosto del presente año, dos niños Q’eqchíes fueron asesinados por un guardia de seguridad de la empresa hidro Santa Rita.

Propongo a la derecha oligárquica recalcitrante y abusiva, a los intelectuales orgánicos de la derecha contrainsurgente, a sus lacayos y esquiroles, para que juntos –derecha e izquierda– organicemos espacios públicos en todo el país, para que frente al pueblo, de forma civilizada, tolerante, seria, responsable y respetuosa, podamos discernir sobre los ingentes problemas de la Nación y la propuesta de soluciones de país.

Mientras esta idea toma cuerpo, el miércoles 13 de noviembre en el marco de la presentación del libro “Somos los jóvenes rebeldes. Guatemala insurgente” de Pablo Monsanto, fundador y Comandante guerrillero de las Fuerzas Armadas Rebeldes FAR, celebramos junto a muchos otros veteranos compañeros, entre discursos y entonando canciones de la guerrilla guatemalteca, la publicación del libro de Pablo –primera de una trilogía–, que recomiendo leer, honramos a los héroes y mártires revolucionarios y el 53 aniversario del alzamiento de jóvenes militares, conocido como Movimiento Revolucionario 13 de noviembre, considerado como antesala de la lucha insurgente organizada posterior.

Cuando los lacayos de la oligarquía recalcitrante y abusiva, terminen de leer esta reflexión, piensen dos veces antes de escribir sus hepáticos, insulsos  e histriónicos comentarios.

Guatemala necesita otra Revolución.