Panamá a punto de dejar lista negra


Reunión. El presidente español, Jose Luis Rodriguez Zapatero (C), junto a su par panameño, Martí­n Torrijos, durante una visita al Canal de Panamá.

Panamá y España firmaron hoy un «principio de acuerdo» para excluir al paí­s centroamericano de la lista de paraí­sos fiscales y evitar con ello la penalización de empresas españolas interesadas en invertir en la ampliación del Canal.


Así­ lo informaron el mandatario panameño, Martí­n Torrijos, y el presidente del gobierno español, José Luis Rodrí­guez Zapatero, que visitaba Panamá por primera vez desde que asumió el poder en 2004, en rueda de prensa al término de un encuentro en el que repasaron las relaciones bilaterales y multilaterales de ambos paí­ses.

«Hemos firmado un memorando de entendemiento para solucionar los problemas de la doble tributación, y seguimos conversando sobre el tema de los servicios financieros que ofrecen las sociedades anónimas panameñas», anunció Torrijos, quien aseguró que «va por el buen camino y a buen paso».

Para Zapatero, dicho «principio de acuerdo», que dará respuesta a los problemas de la doble imposición y la actividad opaca de los servicios financieros que ha llevado a Panamá a integrar la lista de paraí­sos fiscales que elabora la OCDE, «va a exigir lógicamente una concreción técnica de muchos aspectos» que se ajusten a la legislación española.

Desde el 2001, la OCDE incluyó a Panamá en la lista de paraí­so fiscal «cooperante», lo que deja la ví­a libre a que cada paí­s le retire de su propia lista negra.

Con la ley de Retorsión, Panamá aplica el mismo rasero a los paí­ses que la consideran paraí­so fiscal, penalizando así­ a las empresas que están interesadas en participar en las licitaciones previstas para ampliar el Canal y construir un tercer juego de esclusas para el año 2014, un proyecto que costará 5.250 millones de dólares.

Representadas al máximo nivel, las mayores empresas españolas de ingenierí­a, energí­a, infraestructura, petroquí­mica, vivienda o turismo, así­ como los presidentes del Consejo Superior de Cámaras y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) escucharon de boca de las autoridades panameñas las oportunidades que se abren con la ampliación del canal y en otros sectores.

En juego están cuatro de los cinco contratos de ampliación del Canal -el primero lo ganó la semana pasada la empresa panameña Constructora Urbana para excavar 6,7 km en el lado Pací­fico-, así­ como la construcción de un nuevo aeropuerto, una autoví­a y proyectos en el sector turí­stico.

Zapatero, quien guiado por su anfitrión visitó las esclusas de Miraflores, situadas en la entrada Pací­fica del Canal, aseguró que existe una «apuesta decidida de España por el futuro de Panamá (…) y por contribuir al desarrollo y prosperidad en este paí­s». España es el segundo inversor en Panamá por detrás de Estados Unidos.

«Estos viajes sirven para dar un impulso nuevo a las relaciones económicas y comerciales y tengo la impresión de que va a haber como consecuencia inversiones en el sector turí­stico, infraestructuras y en participación en la ampliación del Canal», declaró a la AFP Gerardo Dí­az Ferrán, el presidente de la CEOE.

El lunes, el Centro Energético de las Américas -un consorcio de empresas integrado por Cryogas de Estados Unidos, Técnicas Reunidas de España y Jurong de Singapur- anunció su proyecto de construir un oleoducto de 90 kilómetros a lo largo de la ruta del Canal, además del proyecto de construir dos refinerí­as.

Panamá también construye varios puertos, centros turí­sticos, y cuenta en la Zona Libre de Colón, con 2.000 empresas. Dos de las antiguas bases militares estadounidenses se han convertido en el «Centro del Saber», donde se ha instalado la sede regional de Naciones Unidas, y en el Centro de negocios internacionales.

Sin contar con la rehabilitación de la Bahí­a de la capital, proyecto que se ha llevado recientemente una empresa brasileña, o la construcción de decenas de rascacielos que compiten en altura.

Zapatero llegó a Panamá procedente de México, donde coincidió con el presidente anfitrión en la necesidad de intensificar sus «modestas» relaciones comerciales.

«Hemos firmado un memorando de entendemiento para solucionar los problemas de la doble tributación, y seguimos conversando sobre el tema de los servicios financieros que ofrecen las sociedades anónimas panameñas».

Martí­n Torrijos, presidente de Panamá.